Con más de 620 fallecimientos por cáncer de piel registrados en Chile durante 2024 y aumento del 40% en la última década, especialistas advierten que la protección depende de aplicación correcta, no solo del factor SPF.
Cantidad insuficiente: error más frecuente
Soledad Velásquez, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada, explica: “El error más grave no es olvidar aplicar el protector, sino creer que estamos protegidos cuando lo aplicamos de forma incorrecta, o cuando utilizamos productos vencidos o mal almacenados”.
La mayoría utiliza apenas un tercio de la cantidad necesaria. La regla de los “dos dedos” establece: dos líneas de producto extendidas en los dedos índice y medio para cubrir rostro y cuello. “Menos producto reduce drásticamente el SPF efectivo. Usar cantidad insuficiente es una de las fallas más frecuentes”, señala Velásquez.
Ignorar zonas como orejas, empeine de los pies o parte posterior del cuello deja “ventanas” de vulnerabilidad cutánea.
Tiempo de formación de barrera protectora
Aplicar el protector justo antes de exponerse al sol reduce su eficacia. “Los filtros necesitan entre 20 y 30 minutos para interactuar con la piel y formar la barrera protectora”, precisa la especialista.
La protección no dura todo el día: debe reaplicarse cada dos horas, o inmediatamente después de nadar o sudar intensamente. “Los protocolos para quienes practican deporte o trabajan en exteriores subrayan la reaplicación frecuente”, añade.
Degradación por almacenamiento inadecuado
Dejar el envase en el auto o bajo el sol altera su composición química, degradando principios activos. “Los protectores también pierden eficacia con el tiempo. Si el producto cambia de textura u olor, no debe utilizarse. Es importante revisar la fecha de vencimiento y conservarse en lugar fresco para evitar pérdida del filtro”, advierte Velásquez.
Contextos de uso específicos
Para deportistas al aire libre, el sudor y el roce de la ropa eliminan el producto rápidamente. Es un error pensar que un protector “resistente al agua” durará todo el día. La recomendación técnica es reaplicar cada dos horas o inmediatamente después de secarse con toalla.
En contextos cotidianos como el trabajo, el riesgo persiste: el 80% de la radiación UV atraviesa las nubes, por lo que el uso en días nublados es igualmente obligatorio. “La radiación es acumulativa. No solo causa cáncer, sino también fotoenvejecimiento prematuro, manchas y pérdida de elasticidad”, advierte.
Seguridad y contraindicaciones
Las reacciones alérgicas son raras, pero pueden generarse en pieles extremadamente sensibles o con condiciones dermatológicas preexistentes, requiriendo apoyo médico.
Velásquez recalca: “Los protectores solares están autorizados por el Instituto de Salud Pública (ISP) y su uso es seguro para la mayoría. Se debe leer la etiqueta para elegir productos registrados, respetar rangos de uso por edad y adquirirse en lugares establecidos —no en redes sociales o ferias libres— y verificar que no estén vencidos, ya que su durabilidad tras la apertura (PAO) suele ser de solo 12 meses”.
Datos epidemiológicos nacionales
Cifras del Ministerio de Salud indican que 1 de cada 10 chilenos desarrollará alguna forma de cáncer de piel en su vida. Cerca del 70% de la población no incorpora el protector a su rutina diaria y más de 40% no lo reaplica según lo recomendado, dejando la piel desprotegida ante radiación ultravioleta (UV).
Protocolo de uso correcto
- Usar protector de amplio espectro (UVA + UVB), SPF 30 o más según riesgo individual
- Aplicar generosamente 30 minutos antes de exposición solar
- Reaplicar cada 2 horas y siempre después de mojarse o secarse
- Guardar en lugar fresco, no reutilizar de un año al otro
- No usar productos con olor o textura alterada
- Consultar especialista ante lesiones cutáneas que cambian
Convertir la fotoprotección en hábito diario y bien ejecutado puede reducir significativamente el riesgo de daño cutáneo y cáncer a largo plazo. “Cuidar la piel hoy es asegurar vejez saludable. La clave es constancia y educación sobre estos vitales errores”, concluye Velásquez.