Virus respiratorios de invierno circulan fuera de temporada en Chile

Influenza A, rinovirus y parainfluenza mantienen tasas de positividad del 50,7% en plena primavera, fenómeno atribuido a brechas de inmunidad pospandémica y alteración de patrones estacionales clásicos que podría convertirse en nueva normalidad epidemiológica.


Los datos de vigilancia del Instituto de Salud Pública (ISP) registran un patrón atípico: en la Semana Epidemiológica 45/2025 se analizaron 4.008 muestras confirmando 2.201 virus respiratorios en 2.032 casos, con positividad del 50,7%. Influenza A representó el 36,9% (812 detecciones), seguido por rinovirus (24,8%) y parainfluenza (10,6%), circulando intensamente fuera de la estacionalidad invernal tradicional.

Inmunidad colectiva alterada por la pandemia

“Las medidas pandémicas como uso de mascarillas, distanciamiento social y menor movilidad internacional modificaron la inmunidad colectiva y los ciclos de exposición poblacional”, explica el Dr. Allan Mix, presidente de la Sociedad Chilena de Medicina de Urgencia (SOCHIMU). Al levantarse esas restricciones, surgió un grupo poblacional con menor exposición viral y brechas en vacunación contra influenza.

La entrada de SARS-CoV-2 también modificó la ecología viral. “La circulación de virus se readaptó y comenzó a presentarse en momentos distintos a la estacionalidad clásica”, señala Mix. Este fenómeno fue advertido por OMS y PAHO, y no es exclusivo de Chile: reportes similares emergen en múltiples países.

Co-circulación viral aumenta presión sobre servicios de urgencia

La presencia simultánea de influenza A (subtipos como H3N2), rinovirus, metapneumovirus y SARS-CoV-2 genera olas prolongadas que ejercen mayor presión sobre atención primaria y urgencias. Las brechas de inmunidad por grupos etarios no expuestos en años previos, sumadas a cobertura insuficiente de inmunización en ciertos segmentos, permiten que los brotes afecten con especial intensidad no solo a niños y adultos mayores, sino también a adolescentes que fueron niños menos expuestos durante años pandémicos.

Es crítico recordar que influenza no produce solo síntomas gripales: puede generar neumonía, cuadros inflamatorios sistémicos y muerte si no se trata oportunamente.

Vacunación fuera de campaña invernal

SOCHIMU insiste en que la vacunación debe continuar para personas en riesgo y quienes no se inmunizaron durante la campaña de invierno, reforzando inicio temprano para 2026. Los equipos de salud deben intensificar vigilancia virológica y diagnóstico oportuno.

Para la ciudadanía, medidas sencillas permanecen efectivas: no exponerse a otros con síntomas respiratorios, uso de mascarilla en transporte público y lugares aglomerados (especialmente grupos de riesgo), e higiene rigurosa de manos en presencia de adultos mayores o personas inmunocomprometidas.

¿Nueva normalidad epidemiológica?

“Es incierto poder establecer cuál será el comportamiento de los virus de aquí en adelante. Existe la posibilidad de que este efecto se repita el próximo año e incluso podría transformarse en la nueva realidad”, advierte Mix.

La alteración de patrones estacionales clásicos desafía modelos epidemiológicos tradicionales y obliga a replantear estrategias de prevención basadas en temporadas fijas.

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