Estudio propone manejo dinámico para proteger el kril antártico

Investigación basada en 20 años de datos sugiere ajustar las cuotas de captura en tiempo real según las condiciones ambientales de cada zona.

Una nueva investigación liderada desde Magallanes plantea modernizar la gestión de la pesquería de kril antártico para proteger el ecosistema del océano Austral. El estudio analizó dos décadas de datos recopilados en la península Antártica y propone avanzar hacia un modelo de manejo dinámico que permita ajustar las capturas según la variabilidad ambiental.

El kril antártico (Euphausia superba) es la base de la cadena trófica del ecosistema polar: alimenta a peces, pingüinos, focas y ballenas. Cualquier variación en su abundancia impacta directamente en toda la red ecológica.

La investigación fue desarrollada por Mauricio Mardones, doctorando en la Universidad de Magallanes, bajo la tutoría del Dr. César Cárdenas, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, junto a especialistas de la NOAA en Estados Unidos.

Productividad desigual y señales de alerta

El estudio se centró en la Subárea 48.1 de la península Antártica, regulada por la Comisión para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR), evaluando cinco unidades de manejo.

Los resultados revelaron una marcada heterogeneidad espacial: algunas zonas presentan niveles de productividad reproductiva consistentemente bajos, mientras otras muestran mayor resiliencia.

Para medir este estado se utilizó el indicador SPR (Spawning Potential Ratio), que compara la capacidad reproductiva actual con la de una población sin explotación. Mientras un 75% es considerado ideal para garantizar sostenibilidad, valores bajo 20% indican riesgo crítico.

El análisis mostró que en la península Antártica los niveles se mantienen en torno al 25%, situando a la población cerca del umbral de riesgo.

Cambio climático y manejo adaptativo

La investigación también confirmó que variables como la temperatura del agua y la concentración de clorofila influyen directamente en el crecimiento y potencial reproductivo del kril.

Frente a un océano Austral en transformación por la crisis climática, el equipo propone pasar de un modelo de cuotas estáticas a un sistema adaptativo, capaz de ajustar capturas en tiempo real según condiciones ambientales y datos biológicos actualizados.

Este enfoque precautorio permitiría mantener la actividad pesquera sin comprometer la base trófica del ecosistema antártico.

Conservación y liderazgo científico

El estudio se vincula con el trabajo del INACH en la propuesta conjunta Chile–Argentina para establecer un Área Marina Protegida en la península Antártica e islas Orcadas del Sur.

Más que prohibir la pesca, estas áreas buscan ordenar el uso del espacio marino, proteger zonas reproductivas clave y fortalecer la sostenibilidad a largo plazo.

La investigación contó con apoyo del programa de becas científicas de la CCAMLR, que promueve la formación de capital humano avanzado en ciencias antárticas.

La conclusión es clara: proteger al kril no es solo una decisión pesquera, sino una estrategia esencial para resguardar el equilibrio ecológico del Continente Blanco en un escenario de cambio climático acelerado.

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