Con una inversión histórica de $5.200 millones y una proyección de diez años, MAGMA se convierte en una de las siete iniciativas seleccionadas a nivel nacional por el Programa de Financiamiento Estructural I+D+i Universitario, línea Territorial (FIUT), del Ministerio de Ciencia.
En la Universidad de Magallanes se vivió una jornada significativa para el ecosistema científico regional. El seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Macrozona Austral, Carlos Olave, se reunió con la vicerrectora de Investigación y Postgrado de la UMAG, Claudia Estrada, para conocer en profundidad los alcances de MAGMA —Magallanes Mañana—, un proyecto que promete transformar la manera en que la ciencia magallánica dialoga con su territorio.
La iniciativa, adjudicada en la segunda etapa del FIUT del MinCiencia, pondrá su foco en áreas estratégicas profundamente alineadas con las prioridades del desarrollo regional: la seguridad alimentaria y la salud y el bienestar de quienes habitan este extremo del continente.
Una universidad al servicio de su territorio
Para la vicerrectora Claudia Estrada, MAGMA representa mucho más que un financiamiento: es un cambio de paradigma. “Es un proyecto fundamental para nosotros, que cambia la manera en cómo nuestra universidad se va a vincular desde la ciencia y el conocimiento a nuestro territorio”, expresó. Y agregó que la adjudicación permitirá robustecer la infraestructura científica y ponerla al servicio de la comunidad, los investigadores y el sector productivo regional.
La autoridad universitaria también valoró la visión estratégica del Ministerio al impulsar un modelo de financiamiento estable y de largo plazo, que complementa el clásico esquema de fondos por proyecto. “Ellos imaginaron que el financiamiento estructural debía darse a algunas universidades enfocadas a sus territorios, orientado a la solución de problemas concretos, a hacer investigación aplicada y transnacional”, destacó.
Del proyecto fragmentado a la mirada de largo aliento
El seremi Carlos Olave subrayó el giro que este programa representa para la política científica nacional. “El Programa de Financiamiento Estructural I+D+i Universitario abandona la lógica de proyectos fragmentados y de corta duración para adoptar un apoyo estructural, estable y de largo plazo”, explicó. Los $5.200 millones, canalizados a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), le entregan a la UMAG la certeza necesaria para proyectar su desarrollo científico con genuina pertinencia territorial, impactando directamente en la calidad de vida de las y los magallánicos.
Sobre los objetivos específicos de MAGMA, la autoridad regional fue clara: “Impulsará la investigación interdisciplinaria, optimizará la gestión y la gobernanza de la investigación, y estrechará la colaboración entre actores públicos y regionales. Esto permitirá tomar decisiones basadas en evidencia científica y utilizar estratégicamente el conocimiento para abordar desafíos tanto locales como nacionales”.
Sembrar capacidades para cosechar conocimiento
Una parte sustantiva de los recursos se destinará a crear condiciones habilitantes: fortalecer laboratorios, modernizar infraestructura, ampliar equipamiento y robustecer las capacidades institucionales de la UMAG. Junto a ello, se abrirán instrumentos concursables con enfoque transdisciplinario, orientados a financiar iniciativas que aborden problemas específicos y concretos de la región.
MAGMA, en definitiva, no es solo un proyecto: es una apuesta por el futuro de Magallanes desde la ciencia hecha en Magallanes.
