En una jornada dedicada a la literatura y la memoria polar, realizada en la Universidad Gabriela Mistral, la periodista científica fue distinguida durante la presentación de tres libros que miran hacia el continente blanco.
Hay encuentros en los que la Antártica deja de ser un punto lejano en el mapa y se vuelve una conversación cercana, compartida y llena de historias. Así ocurrió el pasado 1 de octubre en la Universidad Gabriela Mistral, en Santiago, donde la periodista científica Andrea Obaid recibió los emblemas del programa educativo “Embajadores Antárticos”, un reconocimiento que la suma a quienes llevan el conocimiento sobre el continente blanco a nuevas audiencias.
La distinción se entregó durante el lanzamiento de tres obras que, desde miradas distintas, buscan acercar la Antártica al público. La primera fue “Clics Antárticos”, de la periodista científica María Pastora Sandoval. La segunda, “Cuentos Antárticos y algo más”, escrita a cuatro manos por Sandoval y el historiador Francisco Sánchez, apuesta por la narrativa como vía para imaginar el territorio austral. La tercera, “Así la Proa: 1947 la primera expedición Antártica Chilena”, también de Francisco Sánchez, rescata uno de los episodios fundacionales de la presencia nacional en el continente: la expedición que en 1947 marcó el inicio de la presencia permanente de Chile en la Antártica.
La sala reunió a un público numeroso, en el que destacaron investigadores de larga trayectoria en los estudios antárticos, como el doctor Mauricio Jara y el doctor Luis Valentín Ferrada. Sus nombres dieron cuenta del peso académico de una jornada en la que la historia, la ciencia y la divulgación se cruzaron de manera natural.
Uno de los momentos más emotivos lo marcó la presencia de Patricia Nanuci, bisnieta del piloto Luis Pardo Villalón. Pardo es una figura central de la épica antártica: en 1916, al mando de la escampavía Yelcho, rescató a los hombres de la expedición de Ernest Shackleton varados en la isla Elefante. Su legado, más de un siglo después, siguió presente entre los asistentes a través de su descendiente.
El punto culminante llegó cuando María Pastora Sandoval entregó personalmente a Andrea Obaid el emblema del programa. El gesto tuvo un valor simbólico claro: una periodista científica traspasando a otra el compromiso de comunicar la Antártica. Al recibirlo, Obaid agradeció el reconocimiento y destacó la labor de Sandoval en la difusión de la ciencia, un trabajo sostenido que ha permitido acercar el conocimiento antártico a públicos cada vez más amplios.
“Embajadores Antárticos” se ha consolidado como una puerta de entrada para comprender el Territorio Chileno Antártico y las dinámicas del continente blanco, desde su historia y su importancia científica hasta los desafíos que enfrenta en un planeta que cambia. Con este reconocimiento, Andrea Obaid asume el rol de embajadora: acercar a la ciudadanía un territorio que forma parte de la identidad del país y cuyo futuro se juega, en buena medida, en el conocimiento que seamos capaces de construir y compartir sobre él.
La jornada terminó como empezó: entre libros, recuerdos y conversaciones. La Antártica, una vez más, no estuvo tan lejos.
