La ciencia antártica de Chile se muestra al mundo: el INACH en el SCAR 2026

En Oslo, cerca de 1.400 investigadores debaten el futuro de la Antártica frente a la crisis climática. Chile llega encabezado por el Instituto Antártico Chileno, que este martes participó en la inauguración de la oficina del Quinto Año Polar Internacional (IPY 2032-33), la mayor movilización científica polar de la próxima década.

Oslo / Punta Arenas.— Cada dos años, la comunidad que investiga el continente blanco se reúne en un mismo lugar para poner en común lo que sabe y lo que aún ignora sobre la Antártica. Este 2026, esa cita —la XII Conferencia de Ciencia Abierta del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR)— se desarrolla en Oslo entre el 8 y el 19 de agosto, bajo el lema “Diving into Antarctic Science – Making Waves for the Future”. Cerca de 1.400 especialistas en disciplinas tan diversas como la glaciología, la oceanografía, las ciencias de la vida, las ciencias sociales y las humanidades abordan los grandes desafíos científicos del continente en un contexto de crisis climática global.

En ese escenario, Chile se hace presente con una delegación encabezada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y su Director Nacional, el glaciólogo Dr. Gino Casassa. No es una presencia menor: el país llega a Noruega tras haber organizado la conferencia anterior, en Pucón 2024, y con una trayectoria científica que lo ubica hoy entre los referentes de la investigación polar mundial.

Un salto científico de dos décadas

La relevancia de Chile en el SCAR no se explica sin entender el proceso que la hizo posible. En las últimas dos décadas, el país multiplicó con creces su producción científica sobre la Antártica, pasando de un puñado de publicaciones anuales a más de un centenar, y situándose entre las investigaciones más citadas del mundo en la materia.

Ese crecimiento es, en buena parte, resultado del modelo de financiamiento y formación de investigadores que articula el INACH: concursos de proyectos, apoyo logístico a expediciones y el fortalecimiento de un posgrado antártico que conecta a universidades de todo el país. El resultado se ve en Oslo, donde científicos chilenos presentan resultados propios y tejen colaboraciones internacionales que sobrevivirán a la conferencia.

Investigación de frontera: del océano a la gobernanza

La comitiva chilena refleja la amplitud del quehacer científico nacional. En el campo de la conservación marina, destaca el investigador del INACH César Cárdenas, presidente del Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), presente en los debates sobre ecosistemas marinos y especies invasoras, dos de las grandes preguntas de la biología antártica actual.

La dimensión jurídica y de gobernanza —cada vez más relevante para la ciencia— la aporta el Dr. Luis Valentín Ferrada, director del Programa de Estudios Antárticos de la Universidad de Chile e integrante del Comité Permanente en Humanidades y Ciencias Sociales del SCAR, un recordatorio de que investigar la Antártica también implica pensar las reglas que la protegen como espacio de paz y ciencia. A la delegación se suma Alejandra Mansilla, parte de una nueva generación de investigadoras e investigadores que proyecta la continuidad de la ciencia antártica chilena, y la periodista científica magallánica María Pastora Sandoval, dedicada a traducir ese conocimiento a un lenguaje que llegue a las aulas y a la comunidad.

Rumbo al Quinto Año Polar Internacional

El hito científico de la jornada de este martes 12 de agosto fue la inauguración de la oficina del Quinto Año Polar Internacional (IPY 2032-33), iniciativa en la que el INACH participó activamente. Los Años Polares Internacionales son grandes esfuerzos coordinados que, cada varias décadas, concentran la atención científica mundial sobre los polos y suelen dejar como legado nuevas redes, infraestructuras y programas de investigación de largo aliento.

Que Chile —y con él, Magallanes como plataforma antártica— participe desde el diseño mismo de esta iniciativa es una señal de madurez científica: no se trata solo de aportar datos, sino de contribuir a definir las preguntas que orientarán la investigación polar de la próxima década.

Ciencia que vuelve al territorio

El aporte del INACH no se agota en la investigación de frontera. Su vocación científica se completa con una fuerte apuesta por la divulgación y la educación: programas como la Feria Antártica Escolar y Embajadores Antárticos acercan la ciencia polar a estudiantes y comunidades de Magallanes, formando vocaciones y asegurando que el conocimiento generado en el hielo regrese al territorio que lo hace posible.

Así, desde Punta Arenas —sede del INACH y una de las principales puertas de entrada al continente helado— la ciencia antártica chilena se proyecta al mundo en Oslo, articulando investigación de excelencia, cooperación internacional y una mirada de largo plazo puesta ya en el Quinto Año Polar Internacional.

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