11 al 14 de mayo de 2026
Hay algo profundamente coherente en que un congreso sobre cambio climático y conservación biocultural se celebre en el Campus Universitario Cabo de Hornos de la Universidad de Magallanes, allí donde el continente se deshilacha en islas y canales. Entre el lunes 11 y el jueves 14 de mayo, la IV Conferencia del Centro Internacional Cabo de Hornos para Estudios de Cambio Global y Conservación Biocultural (CHIC) reunirá a una constelación de investigadores, artistas, cocineros, artesanas y autoridades en torno a una pregunta tan urgente como antigua: ¿cómo cuidar lo que aún queda en pie?
El CHIC, financiado por la ANID y articulado en red con siete universidades chilenas y la University of North Texas, lleva años posicionándose como un faro científico austral. Su centro en Puerto Williams se ha convertido en plataforma de diálogo entre disciplinas, y esta cuarta versión de su conferencia internacional promete confirmarlo.
Lunes: la flora altoandina como centinela y la cultura como interlocutora
La jornada inaugural arrancará con la conferencia de la Dra. Mary Kalin, de la Universidad de Chile y el IEB, sobre los desafíos para determinar la composición de la flora altoandina sudamericana en un escenario climático que se mueve más rápido que las propias plantas. La idea de “centinelas del cambio climático” —que ordenará buena parte del programa— quedará instalada desde el primer día.
Por la tarde, el Dr. Paulo Horta (UFSC, Brasil) dictará una charla cargada de implicancias sociales: “A Ecologização de Mares, Campo e Cidades”, una propuesta que entrelaza la lucha contra el hambre, el alivio de la pobreza y la crisis climática. Presentado por el Dr. Andrés Mansilla, presidente de la conferencia, Horta dejará claro que la ciencia subantártica no se piensa en aislamiento, sino tendiendo puentes con problemas globales.
Uno de los momentos más significativos del lunes será la presentación del libro Geodécimas, del Dr. Ramiro Bustamante (U. de Chile-IEB-CHIC), que será comentado por Rodrigo Bravo Garrido, Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Su participación no es un detalle protocolar: que la máxima autoridad cultural regional dialogue con un texto que cruza ciencia y poesía —las décimas como forma de pensar la tierra— sintetiza el espíritu mismo del CHIC, donde la conservación biocultural no es un eslogan sino una práctica que requiere puentes institucionales reales entre la academia, las artes y las políticas públicas. La presencia del seremi Bravo refuerza, además, el compromiso del Gobierno regional con un encuentro científico que se proyecta desde Magallanes hacia el mundo.
El día se cerrará con un simposio Chile-Brasil sobre el programa Proasa y una demostración gastronómica titulada “Sabores con identidad subantártica”, a cargo de Luis González, Sonia Marileo y el Dr. José Miguel Aguilera. Cocinar también será investigar territorio.
Martes: del ADN ambiental a la acústica de las aves
El martes desplegará cinco bloques de comunicaciones libres y dos simposios paralelos. En el auditorio, Máximo Frangopulos, Patricio Díaz y colegas iberoamericanos discutirán la creación de una red para el estudio de las floraciones algales nocivas, mientras que en la biblioteca se debatirán percepciones locales y saberes inter-transdisciplinarios para la gobernanza de litorales sudamericanos.
La conferencia magistral del Dr. Christian Printzen (SBiK-F, Alemania), “The hidden magic world of cryptograms”, presentada por el Dr. Ricardo Rozzi, recordará que buena parte de la biodiversidad que sostiene los ecosistemas australes vive en líquenes, musgos y hepáticas, organismos a menudo invisibles para el ojo no entrenado.
Las comunicaciones libres trazarán un mapa fascinante: tolerancia térmica de plantas altoandinas, potencial invasor de plantas alpinas fueguinas en la Antártica, monitoreo fenológico ciudadano en Cerro Bandera, ecoacústica en el Parque Omora, pérdida glaciar y un “extraño plecóptero” en los remanentes más australes de Chile, y variaciones del cinturón de vientos del oeste en los últimos 500 años. La sesión de pósters del segundo piso será, por volumen y diversidad, uno de los corazones del encuentro.
Miércoles: bioculturalidad, LIDAR y algas
El miércoles abrirá con el simposio “Centinelas Bioculturales”, donde Jaime Ojeda, José Tomás Ibarra, Carla Marchant y otros propondrán registrar cambios en territorios y maritorios del sur integrando ciencia y memoria comunitaria. En paralelo, Paulo Câmara y Roy Mackenzie discutirán el uso de ADN ambiental para inventarios de diversidad críptica en altas latitudes.
La conferencia magistral del Dr. Pinliang Dong (UNT-USA) sobre LIDAR y sus aplicaciones en sensoramiento remoto contrastará con la charla vespertina de la Dra. Mutue Toyota Fujii (IPA-Brasil), “Las algas en nuestras vidas”. La tarde ofrecerá bloque libre para conocer la ciudad y actividades opcionales: visita al Parque Omora, taller de herbarios análogos en el Humedal Urbano “Huairavo”, foro sobre escasez hídrica en Puerto Toro, taller de diatomeas con la Dra. Inés Sunesen y la exhibición de la Colección Entomológica “Vicente Pérez D’Angelo”. El día cerrará con la exposición fotográfica GLACIAR de Jorge Marín, otra puerta cultural —junto a la presencia del seremi Bravo el lunes— que confirma el carácter transdisciplinar del encuentro.
Jueves: homogeneización biótica y un cierre en clave marítima
La última jornada arrancará con el simposio sobre homogeneización biótica subantártica y una charla del Dr. Miguel Allende sobre genómica frente al cambio climático. Las comunicaciones del día abordarán temas tan disímiles como la actividad de murciélagos en gradientes altitudinales, el efecto de los castores en flujos de carbono, y un pellet cretácico de más de 100 millones de años hallado en Isla Hoste que evidencia alimentación piscívora prehistórica.
El cierre tendrá tono marítimo: Francisco Sánchez (Gobernación Marítima de Punta Arenas-Fundación Huellas Magallánicas) compartirá “Ciencia Austral en el mar”, y se presentará el libro Hacerse a la Mar, de la Dra. Johanna Marambio y la Mg. Silvana Arteche. La ceremonia final reconocerá los mejores pósters y comunicaciones libres de estudiantes, en una decisión simbólica: el futuro del CHIC son quienes hoy comienzan a publicar.
Cuatro días de programa, decenas de mesas, conferencias magistrales, talleres, una feria de artesanas y mucho café. La IV Conferencia del CHIC mostrará que la ciencia subantártica chilena no solo madura técnicamente, sino que está aprendiendo a hablar varios idiomas a la vez: el del laboratorio, el de la cocina, el de los saberes locales, el de las políticas culturales —representadas en la figura del seremi Rodrigo Bravo— y el del territorio. En el extremo sur del mundo, ese plurilingüismo puede ser la mejor herramienta de adaptación.
