Dr. César Cárdenas, presidente del Comité Científico de CAMLR e investigador INACH-BASE, participó en panel sobre cooperación científica internacional ante legisladores de 13 países firmantes del Tratado Antártico, abordando desafíos de ciencia polar y necesidad de respuesta coordinada ante cambio global.
Con participación de Australia, Argentina, China, Dinamarca, Italia, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Sudáfrica, Suiza, Ucrania y Uruguay, Chile se sumó a la Asamblea de Parlamentarios Antárticos en Nueva Zelanda. La jornada reunió a legisladores de países firmantes del Tratado Antártico para discutir fortalecimiento de la gobernanza del continente blanco y visibilidad de valores de paz, ciencia, cooperación y conservación que sustentan este acuerdo internacional.
Panel científico ante tomadores de decisiones
En la sesión “Por qué importa la Antártica: cooperación científica internacional”, el Dr. César Cárdenas participó como panelista. El investigador es presidente del Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (SC-CAMLR/CCRVMA), investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE.
La instancia abordó desafíos globales en torno a ciencia polar y el rol que parlamentos pueden asumir en promoción de cooperación internacional en materia de investigación. La sesión fue moderada por el profesor Gary Wilson, presidente del Comité Científico para la Investigación Antártica (SCAR), con expertos de distintos países.
Comités científicos informan toma de decisiones
En el panel “Cooperación científica internacional en la Antártica: El impacto y la respuesta de la Antártica en un sistema global cambiante”, Cárdenas reflexionó sobre cómo los comités científicos actúan en función al conocimiento y respuestas en sistemas biológicos, desarrollando colaboración internacional e informando procesos de toma de decisiones.
“Poder participar en estas instancias donde uno tiene acceso a discutir con los tomadores de decisiones de cómo fortalecer el trabajo que estamos haciendo en el Tratado Antártico, y cómo abordar los desafíos que se vienen, es una tremenda oportunidad”, señaló Cárdenas desde Nueva Zelanda.
El espacio contó con participación de Michelle Rogan-Finnemore, secretaria ejecutiva de COMNAP (Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales), y Florence Colleoni del Instituto Nacional de Oceanografía y Geofísica Aplicada de Trieste, Italia.
Comunicación bidireccional ciencia-política
El doctor en Biología Marina enfatizó importancia de comunicar el rol de la cooperación y realización de recomendaciones científicas para tomadores de decisiones: “Es importante que sea un camino de dos vías, que no sean solo las necesidades de los tomadores de decisiones, sino también lo que necesitan los científicos para fortalecer el Tratado Antártico, catalogado como tal vez el Tratado más importante en la historia de la humanidad”.
Esta visión bidireccional reconoce que ciencia efectiva requiere marcos institucionales y financiamiento adecuado, mientras que políticas efectivas requieren evidencia científica robusta. Los comités científicos como SC-CAMLR funcionan como interfaz crítica entre investigación y gobernanza.
Formato de diálogo e intercambio
La Asamblea se desarrolló en formato de “preguntas y respuestas”, con debates moderados tras presentaciones de ponentes. La instancia también contó con representantes diplomáticos residentes observadores de Alemania, India, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Chile, con presencia de Mariana Koffmann, Cónsul de la Sección Consular de Chile en Wellington, Nueva Zelanda.
Trayectoria de asambleas parlamentarias
La primera Asamblea de Parlamentarios Antárticos se realizó en Londres en 2019, organizada por el Grupo Parlamentario Multipartidista para las Regiones Polares de Reino Unido. En 2021 se desarrolló segunda Asamblea en línea, organizada nuevamente por Reino Unido con objetivo de destacar rol científico y social de la Antártica, junto con entregar información del Sistema del Tratado Antártico a parlamentarios y autoridades diplomáticas.
La edición neozelandesa consolida formato que permite a legisladores nacionales acceder directamente a científicos polares, facilitando comprensión de desafíos que requieren respuesta política coordinada a nivel internacional.