Análisis de millones de denuncias revela que durante olas de calor accidentabilidad laboral se incrementa 79% en promedio, llegando a 87% en construcción y agricultura con alta exposición exterior. Entre 2011-2024 se registraron cerca de 2.000 eventos de olas de calor en Chile transformando fenómeno excepcional en riesgo recurrente vinculado a cambio climático que afecta concentración, rendimiento físico y coordinación.
Frente al pronóstico de temperaturas excepcionalmente altas durante los últimos días del año en gran parte de la zona central del país, Mutual de Seguridad realiza un llamado a extremar las medidas de protección para resguardar la salud de las personas y prevenir accidentes asociados a las condiciones de calor.
Alerta por temperaturas superiores a 38°C
Según información de la Dirección Meteorológica de Chile, se ha emitido una alerta por calor extremo entre las regiones de Coquimbo y Ñuble, con temperaturas que podrían superar los 38°C en sectores del valle central, cerrando el año bajo condiciones climáticas especialmente exigentes.
Golpes de calor, deshidratación y quemaduras solares
Desde Mutual de Seguridad advierten que la permanencia prolongada a temperaturas elevadas y a la radiación UV puede generar diversos efectos adversos, como golpes de calor, deshidratación, fatiga, quemaduras solares, calambres, mareos y episodios de confusión. Estas consecuencias pueden afectar tanto a trabajadores como a la ciudadanía en general, con especial impacto en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. En situaciones extremas, la exposición sostenida puede derivar en lesiones cutáneas de mayor gravedad, como melanomas e incluso cáncer a la piel.
Evidencia científica: 1,79 veces más riesgo de accidentes
A este escenario se suma la evidencia científica reciente sobre la relación entre el estrés térmico y la seguridad y salud en el trabajo. Estudios patrocinados por Mutual de Seguridad, basados en el análisis de millones de denuncias de accidentes laborales ocurridos en los últimos años, muestran que durante episodios de olas de calor el riesgo de accidentabilidad laboral es 1,79 veces mayor en comparación con condiciones térmicas normales. En sectores con alta exposición al aire libre, como la construcción y la agricultura, la tasa de accidentes puede aumentar hasta en un 87%.
El estrés térmico genera deterioro cognitivo reversible que afecta funciones ejecutivas: reduce velocidad de procesamiento de información, aumenta tiempo de reacción, disminuye capacidad de mantener atención sostenida y altera toma de decisiones bajo presión. Adicionalmente, hipertermia genera fatiga muscular prematura, reduce coordinación motora fina y aumenta probabilidad de errores procedimentales, factores que explican incremento de accidentabilidad más allá de eventos directamente atribuibles a golpes de calor.
2.000 eventos de olas de calor en 14 años
La relevancia de este fenómeno se acentúa si se considera que, entre 2011 y 2024, se han registrado cerca de 2.000 eventos de olas de calor en Chile, lo que confirma que estas situaciones han dejado de ser excepcionales para transformarse en un riesgo recurrente, estrechamente vinculado a los efectos del cambio climático. La evidencia muestra que el estrés térmico no solo incrementa la probabilidad de golpes de calor o deshidratación, sino que también afecta la concentración, el rendimiento físico y la coordinación, aumentando la probabilidad de errores y accidentes indirectos.
“Los eventos de calor extremo son mortales”
“Si bien como país contamos con experiencia frente a eventos meteorológicos extremos, la prevención y protección individual siguen siendo clave para evitar situaciones graves. Es fundamental reconocer los riesgos del calor y adoptar conductas responsables para proteger la salud, porque los eventos de calor extremo son mucho más mortales de lo que la gente suele creer, ya que el cuerpo trabaja más duro para mantener la temperatura normal”, explica Cristián Ramírez, consultor senior de Gestión del Riesgo de Desastres de Mutual de Seguridad CChC.
Recomendaciones preventivas clave
1. Evitar exposición 11:00-17:00 hrs: Utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros. Usar sombrero o gorro y lentes con protección UV.
2. Hidratación constante: Beber agua de forma regular, incluso sin sentir sed, evitando alcohol o bebidas azucaradas. Preferir frutas, verduras y comidas livianas.
3. Reconocer signos de golpe de calor: Mareos, dolor de cabeza, náuseas o fatiga requieren sombra, enfriamiento corporal y atención médica.
4. Protector solar factor 30+: Reaplicar cada dos horas o después de bañarse y/o transpirar.
5. Extremar cuidados en grupos de riesgo: Niños pequeños, personas mayores, mujeres embarazadas y mascotas.
6. Ventilar vehículos: Bajar ventanas o abrir puertas antes de subir. Nunca dejar mascotas o niños encerrados bajo el sol.