En el marco de la consulta pública, la organización pidió asegurar financiamiento y coordinación con el Plan RECOGE para que la declaratoria como Monumento Natural tenga efectos reales en la conservación.
WWF Chile valoró la iniciativa de declarar al pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) como Monumento Natural y presentó observaciones técnicas destinadas a robustecer la medida y asegurar resultados efectivos para la protección de esta especie emblemática del Sistema de la Corriente de Humboldt.
Actualmente clasificado como Vulnerable, el pingüino de Humboldt fue reclasificado como “En Peligro” en el XX Proceso de Clasificación de Especies Silvestres; el decreto se encuentra en toma de razón. Chile alberga la mayor parte de su población reproductiva mundial, por lo que su resguardo constituye una responsabilidad estratégica. De mantenerse las presiones antrópicas actuales, se proyecta un riesgo crítico de extinción en el largo plazo.
Dos ejes clave para una protección efectiva
En sus observaciones, WWF Chile subrayó dos elementos críticos:
- Marco financiero claro y estable.
La organización enfatizó que la declaratoria debe ir acompañada de recursos humanos, técnicos y logísticos permanentes. “Sin financiamiento, la fiscalización y el monitoreo se debilitan y la protección corre el riesgo de transformarse en una medida simbólica”, señaló Yacqueline Montecinos, coordinadora de Biodiversidad Marina y Políticas Oceánicas de WWF Chile. - Articulación con el Plan RECOGE.
Mientras la figura de Monumento Natural previene perturbaciones directas, el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) aborda amenazas estructurales como interacciones con pesquerías (incluido el ahogamiento incidental), especies exóticas invasoras, enfermedades y prácticas productivas u obras civiles que generan contaminación. “La protección legal debe traducirse en acciones concretas y sostenidas en el tiempo”, agregó Montecinos.
Enfoque integral y cooperación
Las propuestas se enmarcan en el trabajo de WWF Chile por la conservación de ecosistemas marino-costeros, la pesca sostenible, la adaptación frente al cambio climático y la colaboración con comunidades locales, investigación científica y políticas públicas. Asimismo, la organización impulsa desde Chile la iniciativa regional Corredor Azul del Pacífico Oriental, que protege rutas migratorias clave y contribuye a la conservación de especies asociadas a la Corriente de Humboldt.
“Estamos disponibles para colaborar con autoridades, comunidades, ciencia, academia y sector privado, para que esta declaratoria se implemente con un enfoque integral, coherente y verificable”, concluyó Montecinos.