Encuentro internacional en Magallanes destaca estado prístino de turberas y posiciona a Chile como referente en su conservación

La Región de Magallanes y la Antártica Chilena fue escenario, entre el 1 y el 9 de diciembre, de un encuentro internacional de alto nivel sobre conservación de turberas, al recibir por primera vez en Chile al International Mire Conservation Group (IMCG), red global que reúne a especialistas de 14 países dedicados al estudio, protección y restauración de estos ecosistemas clave para la mitigación del cambio climático.

Durante más de una semana, más de 20 expertas y expertos internacionales recorrieron turberas de Tierra del Fuego, Punta Arenas y Última Esperanza, constatando su alto grado de conservación y su relevancia ecológica y climática a escala global. La actividad fue organizada por el IMCG y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, con apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, y la colaboración de WCS Chile, el Instituto de la Patagonia de la Universidad de Magallanes, la Fundación Planeta Agua, el Centro Internacional Cabo de Hornos y el Instituto Milenio BASE.

Turberas prístinas con valor climático global

El recorrido se inició en Tierra del Fuego, donde la delegación visitó las turberas del Parque Natural Karukinka, administrado por WCS Chile. Allí, los especialistas destacaron que estas turberas se mantienen prácticamente intactas, a diferencia de muchos ecosistemas similares en Europa y Norteamérica, hoy altamente degradados.

“Ver turberas prístinas en esta magnitud es excepcional. Para muchos colegas fue impactante constatar su diversidad y su estado de conservación”, señaló Adriana Urciuolo, académica de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego e integrante del IMCG.

El ecólogo Roy Mackenzie, investigador del CHIC y del Instituto Milenio BASE, explicó que las turberas fueguinas almacenan enormes reservas de carbono acumuladas durante más de 10 mil años, funcionando como sumideros naturales que contribuyen a mitigar el cambio climático. Además, regulan el ciclo hídrico, conservan registros paleoambientales únicos y sostienen una biodiversidad altamente especializada.

Restauración, amenazas y conocimiento local

En Punta Arenas, el grupo visitó el sector de San Juan, donde el INIA Kampenaike monitorea desde hace más de una década turberas intervenidas por extracción de musgo. En terreno se discutieron estrategias de restauración por rehumedecimiento, orientadas a recuperar la vegetación esfagnosa y la biodiversidad nativa.

La gira continuó en Seno Obstrucción, Última Esperanza, donde la Fundación Planeta Agua facilitó el encuentro con recolectores de musgo pompón (Sphagnum magellanicum), destacándose el valor del conocimiento empírico local acumulado por décadas y la coexistencia con especies endémicas como Drosera uniflora y Pilgerodendron uviferum.

Durante el recorrido, los expertos también abordaron amenazas relevantes, como el impacto del castor canadiense, considerado uno de los principales riesgos para la integridad de las turberas fueguinas.

Chile como referente en protección de turberas

El encuentro concluyó en Punta Arenas con un simposio internacional, realizado en dependencias del Servicio de Evaluación Ambiental, donde se presentaron investigaciones y se analizaron los aprendizajes del trabajo en terreno. En la instancia, se valoraron avances normativos como la Ley de Protección de Turberas y la incorporación de estos ecosistemas en la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) de Chile.

“Este encuentro permitió visibilizar internacionalmente la singularidad de las turberas australes y fortalecer la colaboración científica y política, posicionando a Chile como un referente en la protección de estos ecosistemas estratégicos del hemisferio sur”, concluyó Mackenzie.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

YouTube
YouTube
LinkedIn
LinkedIn
Share
Instagram
Telegram
WhatsApp