Buses eléctricos con 85% de eficiencia y 200-300 km de autonomía avanzan en transporte público, pero consolidación demanda red eléctrica reforzada, puntos de carga estratégicos y matriz renovable diversificada. Experto UNAB advierte que dependencia exclusiva de solar y eólica genera vulnerabilidad climática. Hidrógeno verde, geotermia, biomasa y almacenamiento térmico deben complementar matriz.
El Dr. José Luis Muñoz P. de la Facultad de Ingeniería de Universidad Andrés Bello Concepción analizó desafíos de electromovilidad en Gran Concepción, región en etapa de transición con proyectos piloto y licitación para recorrido Concepción-Coronel-Lota programada para 2026. Los buses eléctricos ofrecen eficiencia energética superior a 85%, reducen drásticamente emisiones locales, eliminan ruido en zonas urbanas densamente pobladas, presentan menores costos de mantenimiento y recorren entre 200-300 kilómetros por carga cubriendo sin problemas rutas urbanas. Sin embargo, consolidación del sistema requiere más que voluntad política: demanda planificación, infraestructura de carga estratégica, gestión inteligente de energía, formación de técnicos especializados, adaptación de redes eléctricas y coordinación entre empresas de transporte, autoridades locales y distribuidoras eléctricas mediante políticas públicas coherentes, financiamiento verde e incentivos claros.
Transformación estructural más allá del reemplazo de motores
Muñoz enfatizó que paso hacia electromovilidad no debe entenderse como simple reemplazo de motores diésel por baterías sino transformación estructural que implica rediseñar terminales, formar técnicos especializados en sistemas de alta tensión y baterías de ion-litio, adaptar redes eléctricas para soportar picos de demanda durante recargas simultáneas, y coordinar actores múltiples. La red eléctrica debe fortalecerse para soportar nuevas demandas sin colapsar durante horarios críticos, mientras ciudades necesitan planificar puntos de carga, estacionamientos y rutas con visión de largo plazo que anticipe crecimiento exponencial de flota eléctrica cuando parque automotor privado también adopte esta tecnología.
Vulnerabilidad de matriz renovable actual
El experto advirtió que electromovilidad solo será realmente sostenible si se integra dentro de sistema energético renovable, diversificado y resiliente: “No basta con cambiar motores si energía que los alimenta proviene de fuentes contaminantes o si seguimos enfrentando problemas estructurales como vertimiento de energía renovable y falta de almacenamiento a gran escala. Chile debe avanzar hacia matriz más flexible donde diversificación tecnológica —hidrógeno verde, geotermia, biomasa, mareomotriz y almacenamiento térmico— complemente solar y eólica”, destacando paradoja crítica: “Hoy estamos combatiendo cambio climático con fuentes que también son vulnerables a él”, dado que generación solar y eólica dependen de condiciones meteorológicas que cambio climático está alterando mediante sequías prolongadas, reducción de vientos o eventos extremos.
Complementariedad energética como principio rector
Muñoz propuso complementariedad energética y territorial como principio rector donde hidrógeno verde producido en períodos de exceso renovable almacena energía para uso posterior, geotermia aporta generación base constante independiente del clima, biomasa utiliza residuos orgánicos regionales, mareomotriz aprovecha recursos costeros de Biobío, y almacenamiento térmico mediante sales fundidas o baterías de gran escala estabiliza suministro durante transiciones día-noche o períodos sin viento.
La electromovilidad es pieza clave, pero desafío real es construir sistema energético inteligente, limpio y estable que asegure futuro sostenible para Gran Concepción.