Una investigación liderada por dos doctores en Antropología de la Universidad de Magallanes dio a conocer el primer registro documentado de grabados rupestres en la Región de Magallanes, ampliando de manera significativa el conocimiento sobre el arte rupestre del extremo sur de Chile.
El estudio, publicado recientemente en la revista científica Comechingonia, describe tres motivos grabados en roca localizados en la Sierra Baguales, sector ubicado al noreste del Parque Nacional Torres del Paine, muy cerca de la frontera con Argentina. Aunque los grabados no cuentan aún con dataciones directas, los autores estiman que podrían corresponder a un período comprendido entre 4.800 y 300 años antes del presente, y estar asociados a grupos cazadores-recolectores de la estepa patagónica, tradicionalmente vinculados al pueblo Aonikenk.
Un hallazgo que redefine el arte rupestre regional
Hasta ahora, el arte rupestre de Magallanes se conocía exclusivamente a través de pinturas adscritas a estilos como Lago Sofía, Río Chico, Madre de Dios o Extremo Sur. El descubrimiento de grabados rompe esta idea y aporta una nueva dimensión técnica y simbólica al registro arqueológico regional.
Según explican los investigadores Víctor Sierpe González y Cristóbal Palacios Cárdenas, se trata de “la primera evidencia de grabados rupestres registrada en la región de Magallanes”, lo que constituye un hito para la arqueología patagónica y obliga a replantear los modelos interpretativos sobre las expresiones simbólicas en el confín austral de Sudamérica.
Sitios OG1 y OG2: qué se encontró
Los grabados fueron identificados en dos sectores, denominados OG1 y OG2, en reconocimiento a su informante local, don Osvaldo G. Abarzúa.
- OG1 se localiza en una visera de arenisca a orillas del río Baguales. Allí se registraron dos motivos:
- una figura no figurativa circular de 6,8 cm de diámetro;
- un esquema tridígito continuo, compuesto por tres formas similares a huellas de ave, con surcos de entre 15 y 20 mm de ancho.
Los autores plantean que estos grabados habrían sido realizados mediante piqueteo y raspado, técnicas conocidas en otros contextos patagónicos.
- OG2, en tanto, se ubica cerca de la villa Cerro Guido, sobre un bloque de arenisca aislado. En este caso se identificó un motivo figurativo posiblemente antropomorfo, incompleto debido a una fractura de la roca. A diferencia de OG1, los surcos parecen haber sido realizados únicamente por percusión o piqueteo.
Los grabados más australes de Chile
Desde el punto de vista geográfico, el hallazgo es especialmente relevante: los grabados de Sierra Baguales son, hasta ahora, los más australes registrados en Chile. Esto amplía el rango conocido de estas manifestaciones y sugiere que las prácticas simbólicas en Magallanes fueron más diversas y complejas de lo que se pensaba.
Si bien son los primeros grabados documentados en la región, los motivos presentan afinidades estilísticas con manifestaciones del lado argentino de la Patagonia, especialmente en el Campo Volcánico Pali Aike (provincia de Santa Cruz), donde se han registrado tridígitos, círculos radiados y figuras antropomorfas. Estas similitudes refuerzan la hipótesis de una circulación de saberes y tradiciones a través de cuencas fluviales y pasos cordilleranos.
Un paisaje cultural intensamente ocupado
Los grabados no aparecen de forma aislada. El sitio OG1 se encuentra a escasos 200 metros de una extensa área de talleres líticos y a unos 500 metros de un chenque funerario indígena, lo que indica que estas expresiones rupestres formaban parte de un paisaje cultural activo, integrado a las actividades productivas, sociales y rituales de las sociedades cazadoras-recolectoras del Holoceno medio y tardío.
Aunque aún se requieren estudios complementarios y nuevas dataciones, este descubrimiento abre una nueva línea de investigación sobre el poblamiento humano y las expresiones simbólicas en la Patagonia austral, posicionando a Magallanes como un territorio clave para comprender la diversidad cultural prehispánica del extremo sur del continente.