Iniciativa liderada por CRG y PUC busca generar genomas de alta calidad de biodiversidad chilena sin representación en bases de datos globales. Tercera fase incluye picoroco, macha, piure, isópodo gigante antártico y especies sin genoma de referencia. Votación ciudadana abierta en 1000genomas.cl hasta definir especies a secuenciar.
Santiago, noviembre de 2025. El Proyecto 1000 Genomas, iniciativa liderada por Centro de Regulación del Genoma (CRG) en alianza con Pontificia Universidad Católica de Chile y múltiples centros de investigación nacional, abrió tercera fase de votación ciudadana dedicada a invertebrados marinos para definir especies que serán secuenciadas y así ampliar conocimiento sobre biodiversidad y adaptación genética de ecosistemas chilenos desde Pacífico hasta océano Austral. El objetivo es generar genomas de alta calidad de especies con relevancia ecológica, económica y territorial que carecen de representación en bases de datos genómicas globales, como picoroco (Austromegabalanus psittacus), macha (Mesodesma donacium), piure (Pyura chilensis), gasterópodo pulmonado (Siphonaria lessonii), isópodo gigante antártico (Glyptonotus antarcticus), estrella de mar antártica (Odontaster validus) y almeja antártica gigante (Laternula elliptica), entre otras especies que habitan fondos marinos del Pacífico suroriental y aguas australes.
Vacío genómico de biodiversidad sudamericana
Juliana Vianna, investigadora líder del proyecto y académica de PUC, explicó importancia de la iniciativa: “Cada genoma que logramos descifrar es como abrir un nuevo capítulo del libro de la vida en Chile, pero es importante tener soberanía sobre esta información genómica de la biodiversidad de Chile. Históricamente estos genomas han sido secuenciados fuera del país”.
La ausencia histórica de especies sudamericanas en grandes bases de datos genómicas no es trivial. Hasta hace poco, eran escasas las especies invertebradas marinas chilenas con información genética secuenciada a nivel completo. Este vacío de información limita posibilidades de investigación científica y reduce margen de acción para tomar decisiones informadas en conservación, manejo pesquero o adaptación al cambio climático, consolidando Proyecto 1000 Genomas como apuesta por soberanía científica mediante conocimiento profundo de biodiversidad nacional al servicio de comunidades, políticas públicas y futuro del país.
Especies sin genoma de referencia
Lo notable de lista propuesta no es solo diversidad morfológica o ecológica, sino que ninguna de estas especies cuenta hoy con genoma de referencia y algunas poseen solo puñado de genes secuenciados. En otras palabras, no sabemos aún cómo se organiza su información genética completa, cómo enfrentan cambios del ambiente o qué rasgos podrían hacerlas resilientes o vulnerables en escenario de cambio global.
Especies incluidas en votación:
Zona intermareal y sublitoral:
- Picoroco (Austromegabalanus psittacus): cirripedio formador de hábitat
- Macha (Mesodesma donacium): bivalvo de importancia pesquera
- Piure (Pyura chilensis): tunicado filtrador endémico
- Gasterópodo pulmonado (Siphonaria lessonii): adaptado a zona intermareal
Océano Austral antártico:
- Isópodo gigante (Glyptonotus antarcticus): crustáceo de aguas profundas
- Estrella de mar (Odontaster validus): equinodermo antártico
- Almeja antártica gigante (Laternula elliptica): bivalvo de crecimiento lento
Además figuran esponjas excavadoras, poliquetos endémicos, cangrejos intermareales y lapas adaptadas a condiciones extremas, representando mosaico de biodiversidad de norte a sur que da cuenta de trabajo colaborativo entre universidades, institutos y comunidades en nueva forma de hacer ciencia descentralizada que se nutre de conocimiento local.
Genomas: lenguaje de la vida en cuatro letras
Los genomas se escriben en lenguaje de cuatro letras (A, C, T y G que representan adenina, citosina, timina y guanina) que, cuando se traduce a datos, revela patrones antiguos y relaciones profundas entre especies y sus entornos. Detrás de esas secuencias hay historias que aún no hemos contado, hábitats que merecen ser comprendidos en su complejidad y biodiversidad que forma parte de patrimonio común. La secuenciación completa permite:
Identificación de genes: Qué proteínas produce cada especie
Adaptaciones evolutivas: Cómo enfrentan temperatura, salinidad, presión
Relaciones filogenéticas: Parentesco evolutivo entre especies
Resiliencia climática: Variantes genéticas asociadas a tolerancia ambiental
Recursos genéticos: Genes con potencial biotecnológico o biomédico
Especies antárticas: genomas del extremo austral
Desde Punta Arenas, el investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) Alejandro Font destacó que incorporar especies antárticas al proyecto es fundamental para equilibrar mirada global sobre biodiversidad marina: “Sus genomas contienen pistas valiosas sobre cómo la vida ha logrado sobrevivir al frío, la oscuridad y los cambios estacionales, en un contexto de cambio climático que amenaza con alterar estos ecosistemas únicos”.
Adaptaciones genéticas antárticas:
Proteínas anticongelantes: Evitan formación de cristales de hielo en células
Metabolismo lento: Optimización de energía en aguas frías
Longevidad extrema: Crecimiento lento asociado a vida prolongada
Ciclos estacionales: Regulación genética de reproducción y alimentación
Resistencia a UV: Protección contra radiación intensa en verano austral
Ciencia colaborativa y votación ciudadana
La convocatoria es abierta y lo que emergió fue mosaico de propuestas que refleja biodiversidad de norte a sur, trabajo colaborativo entre universidades, institutos y comunidades, y nueva forma de hacer ciencia que no se concentra en un solo lugar, sino que se descentraliza, se abre y se nutre del conocimiento local. El Proyecto 1000 Genomas invita a ciudadanía a participar en tercera fase de votación mediante https://1000genomas.cl/, donde cada voto contribuye a definir especies que serán secuenciadas para ampliar conocimiento sobre biodiversidad y adaptación genética de ecosistemas chilenos.
Participar votando, compartiendo y difundiendo es forma de fortalecer ciencia colaborativa, conocimiento abierto y responsabilidad compartida con ecosistemas marinos que sostienen vida desde Pacífico suroriental hasta océano Austral, consolidando proyecto que no solo propone hazaña científica sino oportunidad concreta de sumar voces, territorios y especies a conversación global sobre vida en océano mediante generación de datos genómicos de alta calidad que, siendo patrimonio nacional, estarán disponibles para investigadores chilenos y globales interesados en comprender adaptaciones evolutivas, resiliencia climática y procesos ecológicos de invertebrados marinos que habitan costas y fondos oceánicos desde norte de Chile hasta Antártica, llenando vacío histórico en representación sudamericana en bases de datos genómicas internacionales donde especies chilenas han estado ausentes por décadas pese a representar biodiversidad única con adaptaciones extraordinarias a gradientes ambientales extremos.
Votación abierta: https://1000genomas.cl/