Colectivo de casi 100 investigadoras cuestiona condena de 10 meses en caso histórico de violencia sexual en territorio antártico
Santiago, 10 de octubre de 2025 – El Colectivo de Mujeres Antárticas, conformado por casi una centena de científicas, técnicas y profesionales que trabajan en investigación polar, emitió una declaración pública cuestionando la sentencia judicial por el caso de violación ocurrido durante una expedición científica en la Antártica en 2019.
La condena de apenas 10 meses de prisión efectiva contra el científico Jorge Gallardo Cerda, dictada el 3 de octubre por el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, ha generado profunda preocupación en la comunidad científica polar sobre los protocolos de seguridad, los mecanismos de protección y la justicia aplicada en contextos de investigación en territorios remotos.
Contexto científico del caso
La víctima, una investigadora francesa, desarrollaba su proyecto doctoral en la Universidad de Talca cuando fue violentada durante una expedición antártica. El caso marca un precedente judicial sin antecedentes: es la primera vez que se juzga un delito sexual cometido en territorio antártico bajo jurisdicción chilena.
Declaración pública
Frente a este caso, el Colectivo declara:
1. Reconocemos el esfuerzo del Ministerio Público al enfrentar este caso inédito en la historia judicial de la Antártica, estableciendo incluso la oficina de la Fiscalía de Cabo de Hornos y Antártica Chilena para su tramitación. Valoramos la rigurosidad de la investigación y el proceso judicial orientado a esclarecer los hechos y demostrar la responsabilidad penal del agresor.
2. No obstante, consideramos que la sentencia evidencia una profunda deuda del sistema judicial con las mujeres, al minimizar la gravedad del delito y el impacto del sufrimiento que implica una violación. Esta sentencia nos conmueve y reafirma que, aún hoy, las experiencias y vulneraciones de las mujeres siguen siendo invisibilizadas y desvalorizadas, incluso cuando los hechos han sido acreditados judicialmente.
3. Reconocemos que este fallo sienta un precedente histórico al demostrar que los delitos sexuales cometidos en territorio antártico pueden y deben ser juzgados. Sin embargo, lamentamos que la condena impuesta no refleje la magnitud ni el carácter irreversible del daño causado a la víctima ni el mensaje que la sociedad espera en materia de justicia y reparación.
4. Consideramos que la baja condena constituye más un acto simbólico que una verdadera señal de justicia. Esta resolución no representa una sanción ejemplificadora frente a delitos de tan alta connotación y violencia, especialmente cuando ocurren en contextos de aislamiento extremo como la Antártica, donde la ausencia de protocolos claros y mecanismos efectivos de denuncia y protección incrementa la vulnerabilidad de las mujeres.
5. Observamos con preocupación la ausencia de apoyo y acompañamiento institucional hacia la víctima. Ni el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, ni la Universidad de Talca, ni los colaboradores del proyecto han manifestado públicamente un compromiso claro con su reparación, ni un respaldo explícito a su valentía al denunciar los hechos.
6. Lamentamos profundamente el silencio de las instituciones en las que el agresor se desempeñaba laboralmente. La falta de pronunciamiento o medidas concretas frente a un delito de esta gravedad debilita la confianza pública en las instituciones científicas y universitarias, y perpetúa la impunidad estructural frente a la violencia de género. Además, esta inacción de las instituciones resulta incongruente con los discursos y políticas públicas que promueven la participación y el liderazgo de las mujeres en la ciencia polar. Es contradictorio impulsar programas de equidad de género, becas y reconocimientos para mujeres científicas mientras se omite una respuesta firme y comprometida frente a un caso de violencia sexual ocurrido en el mismo contexto.
7. Este caso representaba una oportunidad histórica para que la justicia chilena estableciera un precedente a nivel internacional. No obstante, la figura de la “media prescripción” establecida en el artículo 103 del Código Penal reduce significativamente las condenas por delitos sexuales, castigando el proceso psicológico normal de las víctimas, quienes suelen tardar en denunciar debido al trauma vivido, tal como lo demuestran diversos estudios. Este beneficio carece de perspectiva de género como fenómeno jurídico, y se convierte en una ventaja para los agresores, que confían en la demora de las denuncias y en la rebaja de penas que otorga la ley. Esta medida, sumada a las dificultades probatorias, deja a las mujeres en una evidente vulnerabilidad legal y limita la posibilidad de una sentencia que transmita un mensaje inequívoco de “nunca más”.
Implicancias para la ciencia polar
Esta declaración pone en evidencia una problemática estructural en la investigación científica antártica: la ausencia de protocolos robustos de protección y prevención de violencia de género en contextos de aislamiento extremo.
Las expediciones polares presentan condiciones únicas que incrementan vulnerabilidades: equipos reducidos, convivencia prolongada en espacios confinados, aislamiento geográfico que dificulta acceso a instancias de denuncia, y dinámicas jerárquicas que pueden inhibir reportes de abuso.
Como señala el Colectivo: “No hay inclusión real sin seguridad ni reparación para las mujeres que viven violencia”. La participación de mujeres en ciencia antártica ha crecido significativamente en las últimas décadas, pero este avance cuantitativo debe acompañarse de garantías institucionales concretas.
Llamado a transformación institucional
El Colectivo de Mujeres Antárticas convoca a la comunidad científica, instituciones académicas y organismos gubernamentales a:
- Implementar protocolos claros de prevención y respuesta ante violencia de género en expediciones polares
- Establecer mecanismos efectivos de denuncia accesibles desde territorios remotos
- Generar acompañamiento institucional inmediato para víctimas
- Desarrollar capacitación obligatoria en perspectiva de género para equipos científicos
- Revisar estructuras de poder y supervisión en proyectos de investigación polar
“Este hito nos convoca a continuar trabajando de manera colaborativa para promover transformaciones institucionales y culturales en la ciencia y en la comunidad antártica que garanticen entornos seguros, respetuosos y libres de violencia para todas las personas”, concluye la declaración.
Sobre el Colectivo de Mujeres Antárticas:
Organización conformada por casi 100 profesionales que desarrollan investigación científica, labores técnicas, logísticas, administrativas y comunicacionales en territorio antártico chileno. Trabajan desde diversas disciplinas con el objetivo común de construir espacios seguros y libres de discriminación de género en la ciencia polar.