El cáncer es la primera causa de muerte en el país. Según la OMS, entre el 30% y el 50% de los casos son evitables con hábitos saludables y detección precoz.
El cáncer se ha consolidado como uno de los mayores desafíos sanitarios de Chile, superando a las enfermedades cardiovasculares como principal causa de muerte. Sin embargo, una proporción significativa de los casos puede prevenirse mediante cambios sostenidos en el estilo de vida y controles médicos regulares.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre un 30% y 50% de los cánceres son evitables, ya que están asociados a factores de riesgo modificables como el consumo de tabaco y alcohol, la mala alimentación, el exceso de peso y el sedentarismo.
“La prevención sigue siendo nuestra herramienta más poderosa. Pequeños cambios, mantenidos en el tiempo, pueden tener un impacto enorme en la salud”, explica la Dra. Olga Barajas, oncóloga del Centro de Cáncer de la Clínica Universidad de los Andes.
Detectar a tiempo salva vidas
En Chile, tres personas fallecen cada hora por cáncer. Reducir esta cifra no depende solo de hábitos saludables, sino también de la detección precoz, clave para mejorar el pronóstico y ampliar las posibilidades de recuperación.
“Exámenes como la mamografía, colonoscopía, Papanicolaou y el antígeno prostático permiten identificar alteraciones en etapas iniciales, cuando los tratamientos son más efectivos y menos invasivos. Llegar a tiempo cambia la historia del paciente”, agrega la especialista.
Factores de riesgo: gran parte es prevenible
Más del 40% de las muertes por cáncer están vinculadas a factores evitables. Entre los principales se encuentran:
- Tabaquismo: principal factor de riesgo para cáncer de pulmón, boca, laringe, esófago, vejiga y páncreas.
- Alcohol: asociado a cáncer de hígado, mama, colon, esófago y cavidad oral.
- Mala alimentación y exceso de peso: aumentan el riesgo de cáncer colorrectal, de mama, endometrio, riñón y páncreas.
- Sedentarismo: relacionado con mayor riesgo de cáncer de colon, mama y endometrio.
- Exposición solar sin protección: principal causa de cáncer de piel, incluido el melanoma.
- Infecciones: como el VPH (cáncer cervicouterino) y hepatitis B y C (cáncer hepático).
- Sustancias carcinógenas: asbestos, pesticidas y contaminantes ambientales, especialmente en contextos laborales.
- Falta de controles preventivos: retrasa el diagnóstico y reduce las opciones de tratamiento oportuno.
“Muchas veces pensamos que el cáncer es solo genética o azar, pero una parte importante está en nuestras manos. Cuidarse es la forma más efectiva de prevenir”, concluye la Dra. Barajas.