Trabajo colaborativo fortalece el resguardo del Monumento Natural Canquén Colorado, creado para proteger uno de los principales sitios reproductivos de esta especie en peligro de extinción.
Desde este fin de semana, quienes visiten la desembocadura del río San Juan, a 65 kilómetros de Punta Arenas, podrán observar un Monumento Natural Canquén Colorado fortalecido en su gestión y protección. La iniciativa considera nueva señalética, reparación del cerco perimetral, un sistema de monitoreo satelital y la incorporación permanente de dos guardafaunas en el sector, una de las medidas más relevantes para el cuidado efectivo del área.
El trabajo es fruto de una colaboración entre la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y la Fundación Rewilding Chile, con la asesoría técnica de especialistas del Centro de Rehabilitación de Aves Leñadura (CRAL). El objetivo es reforzar el funcionamiento del monumento creado en octubre de 2017 por el Ministerio del Medio Ambiente para resguardar un sitio clave de nidificación y reproducción del canquén colorado.
“Estamos reforzando el rol para el cual fue creado este Monumento Natural: proteger un área fundamental para aumentar las probabilidades de éxito reproductivo del canquén colorado”, señaló Mauricio Ruiz, director regional de Conaf.
Importancia ecológica del sitio San Juan
Según explica Ricardo Matus, especialista del CRAL, la zona de San Juan fue identificada desde hace años como un área estratégica para esta especie. Aunque no corresponde a su hábitat más típico —asociado a humedales de estepa—, el sector de la vertiente oriental de la península de Brunswick funciona como ruta migratoria y área de uso frecuente, especialmente entre Punta Carrera y la desembocadura del río Santa María.
Sin embargo, la falta de mantención sostenida y la presión humana provocaron un deterioro progresivo del sitio, afectando no solo al canquén colorado, sino también a otras aves migratorias. Actualmente, la especie se encuentra en peligro de extinción, con menos de mil individuos a lo largo de toda su distribución, incluyendo la Patagonia argentina.
Amenazas y conservación
Aunque el monumento protege un área cercada de 27 hectáreas, el ecosistema de San Juan en su conjunto resulta vital para la supervivencia de la especie. La zona enfrenta amenazas como el tránsito frecuente de personas, el ingreso de mascotas sin supervisión, la presencia de ganado doméstico y el riesgo de incendios forestales, especialmente durante la temporada estival.
“San Juan es un sitio clave para la nidificación del canquén colorado, una especie paraguas cuya presencia indica la buena salud de los ecosistemas de la estepa austral”, explicó Cristián Saucedo, director de Vida Silvestre de Rewilding Chile.
Rol de los guardafaunas
Esta temporada se integraron Felipe Contreras y Felipe Vera como guardafaunas del monumento. Ambos realizan patrullajes, conteos de aves y labores de educación ambiental con visitantes y vecinos, además de apoyar la recolección de residuos y la mitigación de amenazas, como el ingreso de perros sin supervisión o ganado al área protegida.
“La presencia permanente en el territorio es esencial para generar conciencia y proteger nuestro patrimonio natural, especialmente en periodos reproductivos sensibles”, agregó Ruiz.
Monitoreo científico y proyección
Las mejoras de infraestructura y señalética se enmarcan en un trabajo iniciado en 2024 por Rewilding Chile, Conaf y el CRAL, que incluye monitoreo con cámaras trampa, vigilancia en zonas críticas e instalación de transmisores satelitales para seguir los desplazamientos del canquén colorado y otras especies asociadas al mismo hábitat.
Estas acciones buscan generar conocimiento científico de largo plazo y avanzar hacia la creación de corredores de conservación en la península de Brunswick, contribuyendo a la protección efectiva de una de las aves más amenazadas de la estepa austral y al equilibrio de los ecosistemas de Magallanes.