Inversión de USD 0,24 por paciente anual en telemedicina, mensajería móvil y chatbots evitaría 7 millones de episodios agudos y hospitalizaciones por enfermedades no transmisibles según reporte OMS-ITU, consolidando tecnologías de información como habilitador esencial para Cobertura Universal de Salud.
Cada 12 de diciembre, el Día de la Cobertura Universal de Salud (CUS) recuerda uno de los grandes compromisos sanitarios: garantizar que todas las personas tengan acceso a servicios de salud suficientes, seguros y de calidad, sin enfrentar dificultades financieras. En ese camino, los sistemas de información se han convertido en aliados fundamentales para cerrar brechas y avanzar hacia sistemas más equitativos.
Evidencia cuantitativa del impacto de salud digital
Un reporte reciente de World Health Organization (OMS) junto con International Telecommunication Union (ITU) concluye que una pequeña inversión anual —aproximadamente USD 0,24 por paciente— en intervenciones de salud digital (telemedicina, mensajería móvil, chatbots) podría salvar más de 2 millones de vidas en la próxima década y evitar cerca de 7 millones de episodios agudos y hospitalizaciones relacionados con enfermedades no transmisibles.
Además, una revisión sistemática de 2025 publicada en la revista Journal of Medical Internet Research concluye que la telemedicina puede aumentar el acceso a cuidados médicos, mejorar resultados clínicos en múltiples especialidades, reducir costos para pacientes y sistemas, y facilitar continuidad en la atención, especialmente en zonas rurales o de difícil acceso.
Tecnologías que transforman acceso y coordinación clínica
En todo el mundo, las herramientas digitales permiten llegar a más personas, ordenar flujos de atención, reducir tiempos de espera y mejorar coordinación clínica. La telemedicina, registros clínicos electrónicos, interoperabilidad de datos y analítica avanzada han permitido acelerar el acceso efectivo, mejorar calidad y oportunidad de la atención, y orientar decisiones sanitarias de manera más precisa.
May Chomali, directora ejecutiva de CENS (Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud), agrega que el impacto trasciende lo técnico: “La transformación digital tiene valor en la medida en que mejora la vida de las personas. La tecnología no es un fin en sí mismo: es una herramienta que debe ponerse al servicio de la salud, de los equipos y de los pacientes”.
Contribución de CENS a infraestructura digital sanitaria
Desde su creación, CENS ha trabajado para fortalecer bases técnicas, normativas y de capacidades que permitan a Chile avanzar hacia sistema más integrado y centrado en las personas. Entre sus principales contribuciones:
Interoperabilidad: Acompañamiento a ministerios de salud de Chile y la región, servicios de salud del país y privados que desean avanzar en intercambio de datos clínicos entre sistemas heterogéneos.
Formación de capital humano: Programas, cursos y certificaciones que elevan competencias digitales en el sistema de salud, respondiendo a brecha de profesionales capacitados en gestión de tecnologías sanitarias.
Herramientas de calidad: Sellos de Calidad en Telemedicina y Registro Clínico Electrónico, y Guías de Buenas Prácticas que ponen a disposición recomendaciones basadas en evidencia para transformar digitalmente la salud.
Innovación en salud digital: Iniciativas como Juégatela por la Innovación e Impulsa el Cambio en Salud, que busca soluciones concretas a problemas del sistema sanitario con foco en las personas, o el ECO-SD que promueve colaboración efectiva de actores que integran el ecosistema de salud digital.
OMS reconoce sistemas de información como pilares de CUS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que alcanzar cobertura universal requiere fortalecer sistemas, mejorar coordinación entre niveles de atención, optimizar gestión de recursos y asegurar mecanismos de protección financiera. En ese contexto, los sistemas de información se posicionan como habilitadores esenciales, no como complementos opcionales.
La interoperabilidad, por ejemplo, permite que historia clínica de un paciente esté disponible en distintos puntos de atención, evitando duplicación de exámenes, reduciendo errores médicos por información incompleta y mejorando continuidad de cuidados, aspectos críticos para sistemas que buscan ser universales y eficientes.
Tecnología como instrumento de equidad
“Nuestro compromiso como país debe ser avanzar hacia una salud que, a través de las tecnologías de la información, reduzca brechas, sea más equitativa y nos acerque cada día más a la cobertura universal. La tecnología debe servir para que ninguna persona quede atrás“, afirma Chomali.
En el Día de la Cobertura Universal, CENS refuerza su compromiso con un futuro donde las tecnologías permitan atención más accesible, integrada y centrada en las personas. La evidencia lo demuestra: la transformación digital no solo apoya la CUS, sino que es un habilitador imprescindible para alcanzarla.
