Daniel Pagani, estudiante de Biología Marina UCSC, desarrolló investigación con nanocelulosa bacteriana durante pasantía de dos meses en la Universidad Católica Esterházy, probando metodologías innovadoras para capturar material genético en ecosistemas acuáticos europeos.
Entre el 14 de septiembre y el 15 de noviembre, Daniel Pagani vivió una inmersión científica completa en Hungría. La pasantía, gestionada a través del convenio Erasmus y el proyecto colaborativo de la Dra. Maribet Gamboa (UCSC), combinó cursos académicos con trabajo de campo en una línea de investigación sobre ADN ambiental.
Filtros de nanocelulosa como herramienta de captura genética
El proyecto central consistió en probar una metodología basada en filtros de nanocelulosa bacteriana para captar ADN ambiental en ríos húngaros. “La toma de muestras fue en un río con el objetivo de captar ADN ambiental enfocado en castores”, explicó Pagani sobre el procedimiento desarrollado con su académico anfitrión.
Esta técnica permite detectar presencia de especies sin capturarlas físicamente, utilizando material genético disuelto en el agua. El castor, especie reintroducida en Europa con impactos ecológicos significativos, ofrece un modelo ideal para validar la metodología.
Durante su estancia en la Universidad Católica Esterházy, Pagani cursó tres asignaturas: Entomología Acuática, Biogeografía e Inglés para Estudiantes Internacionales, complementando el trabajo de investigación con formación disciplinar específica.
Infraestructura que amplía posibilidades
La diferencia en recursos llamó su atención: “La facultad posee bastantes colecciones biológicas, muchos acuarios y terrarios, eso hacía llamativo el lugar”. Estas colecciones especializadas ofrecen material de referencia crucial para investigación taxonómica y ecológica.
El desafío lingüístico marcó la experiencia. Pagani llegó con el nivel mínimo de inglés requerido: “Fue un ambiente en el que tuve que sobrevivir en base al inglés”. Con las semanas, ganó seguridad para comunicarse, realizar trámites y socializar, transformando la barrera idiomática en herramienta de crecimiento.
Formación científica con perspectiva global
El intercambio, gestionado mediante convenio vigente entre ambas universidades católicas, demuestra cómo las colaboraciones internacionales fortalecen capacidades investigativas. “Principalmente fue un desafío completamente”, expresó, destacando que enfrentarse a nuevo entorno, idioma y sistema universitario fortaleció tanto su autonomía como su comprensión de la investigación científica.
La experiencia evidencia que la formación científica robusta requiere exposición a diferentes ecosistemas académicos y metodologías.