Bajada: Alumnos de primer ciclo básico recorrieron el Centro Zonal de Meteorología Marina de Magallanes y Antártica Chilena, donde conocieron los instrumentos, los pronósticos y el estudio del hielo marino que la Armada de Chile utiliza para dar seguridad a la navegación en el extremo austral.
En una región donde el viento, el oleaje y los cambios bruscos de tiempo marcan la vida de quienes navegan, anticipar lo que ocurrirá en la atmósfera es una tarea tan científica como vital. Para acercarse a ese trabajo, estudiantes del Colegio Británico de Punta Arenas visitaron el 6 y 7 de octubre el Centro Zonal de Meteorología Marina de Magallanes y Antártica Chilena.
Los niños y niñas de primer ciclo básico llegaron acompañados por profesores y apoderados, y durante el recorrido pudieron ver de cerca los instrumentos con que se mide el estado de la atmósfera, comprender cómo se mueven las masas de aire y por qué la meteorología es clave para la Armada de Chile y para el desarrollo del país. La visita también los llevó hacia el sur más extremo: aprendieron sobre el hielo marino y sobre el rol que cumplen los especialistas en meteorología durante las operaciones en el Territorio Chileno Antártico.
Del aula a la estación meteorológica
Para la profesora Macarena Leiva, docente del Colegio Británico de Punta Arenas, la experiencia permitió conectar lo aprendido en clases con su aplicación real. “Esta visita al centro meteorológico nos permite unir los diferentes contenidos que hemos visto en el colegio, como la comprensión de cómo funciona el mundo, con la labor de los meteorólogos de la Armada de Chile. Es una tremenda oportunidad para reforzar el proceso de aprendizaje”, afirmó.
Pronósticos que guían la navegación
Desde el centro, la Teniente Primero Meteorólogo Marilyn Rodríguez explicó que estas instancias buscan acercar el conocimiento del océano y la atmósfera a la comunidad. “Como Centro Meteorológico buscamos ampliar la conciencia marítima. Por eso hemos recibido a la comunidad educativa del Colegio Británico de Punta Arenas, que ha recorrido nuestras instalaciones, y hemos podido mostrar la labor que realizamos en cuanto a la emisión de pronósticos, cartas e instrumental, y cómo aportamos a la seguridad de la navegación en el territorio más austral de Chile”, señaló.
Tras dos jornadas de exploración, los estudiantes se llevaron una mirada nueva sobre una ciencia que trabaja muchas veces en silencio: la de quienes observan el cielo y el mar para orientar a los navegantes y apoyar la toma de decisiones, contribuyendo así a la seguridad y al desarrollo del extremo sur del país.
