La cuarta versión de “Huellas Atávicas: Arte y Arqueología Austral” reunió durante un año a estudiantes, artistas e investigadores en torno a las primeras manifestaciones culturales del territorio magallánico. El programa incluye salidas a terreno a sitios arqueológicos y enfoque transdisciplinario.
La Universidad de Magallanes cerró la cuarta versión de su Residencia de Arte y Ciencia “Huellas Atávicas: Arte y Arqueología Austral”, experiencia formativa de un año impulsada por la Unidad de Artes, Culturas y Patrimonios de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio.
Rodrigo González Vivar, coordinador del Área de Arte, Culturas y Patrimonios de la UMAG, destacó: “Huellas Atávicas fue un espacio de encuentro en torno al conocimiento del pasado cultural del territorio que habitamos, un territorio ocupado desde hace miles de años por personas que dejaron vestigios de su existencia en pinturas rupestres y material lítico. Logramos conformar una pequeña comunidad en torno a la exploración y el aprendizaje”.
Estructura metodológica en tres etapas
Nitzamé Mayorga Gallardo, gestora cultural y artista, explicó que la cuarta residencia se estructuró en tres fases:
Fase 1 – Introducción y mapeo territorial: Salidas a terreno por diversos sitios de la región.
Fase 2 – Exploración investigativa: Enfocada en investigación y desarrollo de proyectos personales y colectivos.
Fase 3 – Reflexión y socialización: Dedicada a la socialización pública de trabajos realizados.
Participantes y colaboradores científicos
Participaron estudiantes de Derecho y del Magíster en Ciencias Sociales (mención Patrimonio), quienes compartieron el proceso con las artistas Andrea Araneda y Marcela Alcaíno; las arqueólogas Flavia Morello, Fabiana Martin y Jimena Torres, y los arqueólogos Alfredo Prieto y Luis Borrero.
Se realizaron charlas online con la arqueóloga Camila Muñoz (Universidad de Castilla y la Mancha, España), el etnomusicólogo Rafael Díaz Silva (Instituto Ambrosiano, Italia) y el artista visual Eugenio Salas (Universidad de la Frontera).
El programa contempló visita del antropólogo kawésqar José Tonko y del documentalista Mariano Riveros, quien presentó el documental “El bebé más viejo que la madre”, realizado con el investigador Ricardo de Pol-Holz.
Salidas a terreno arqueológico
Las salidas a terreno incluyeron visitas a Cueva La Leona, Parque Nacional Pali Aike, Cerro Benítez, Cueva de los Niños (Península Muñoz Gamero), Cerro Sota y Cueva Fell, permitiendo aproximación directa a paisajes y vestigios de los primeros habitantes de Magallanes.
La residencia culminó con visita al Faro San Isidro, donde los participantes conocieron trabajo arqueológico desarrollado en el sector y el proyecto del museo en construcción. La actividad incluyó charla del investigador Miguel Cáceres (Museo de Historia Natural Río Seco) y de la arqueóloga Jimena Torres, además de acampada en Bahía El Águila para conocer restos de la antigua factoría ballenera.
Evolución metodológica del programa
Mayorga destacó que el programa ha evolucionado: “Nos dimos cuenta de que en realidad los procesos son mucho más largos. Por eso ahora la residencia dura un año”. Se proyecta un “ampliado” de la experiencia hacia la región de Aysén, articulándola con la Universidad de Aysén a partir de marzo próximo.
Se incorporó componente pedagógico experimental a través de proyecto desarrollado por dos estudiantes de Educación Parvularia, implementado durante tres meses en la Escuela Patagonia, integrando acciones artísticas orientadas a dar a conocer animales prehistóricos regionales, con acompañamiento de la investigadora Judith Pardo.
Perspectiva arqueológica transdisciplinaria
Flavia Morello Repetto, doctora en Arqueología e investigadora de la UMAG, señaló: “En las ciencias trabajamos con metodologías que son una simplificación de la realidad. La interpretación arqueológica también lo es. Estamos siempre interpretando, y esos conocimientos no son un constructo individual, sino colectivo. Estas residencias son un ejemplo espectacular de educación informal que se liga con los currículos de los estudiantes, y permite una fusión que va más allá de la interdisciplina: es un trabajo transdisciplinario”.
Producción de conocimiento situado
Felipe Rodríguez Vera, tesista del Magíster en Ciencias Sociales de la UMAG, definió la residencia como “una instancia espectacular” para el diálogo entre visiones del mundo. Su proyecto se orientó a pensar Magallanes como territorio fragmentado: “Tenemos fragmentos de una realidad, de un pensamiento, y los vamos ensamblando para generar sentido. Magallanes también es eso: historias fragmentadas que quizás no estén completas, pero que podemos mostrar en su incompletitud”. Su propuesta proyecta un trabajo audiovisual que recorra distintas zonas regionales, integrando localidades, personas y reflexiones.
Programa de residencias Arte y Ciencia UMAG
Huellas Atávicas forma parte de un programa de residencias desarrollado por la UMAG desde 2022, que ha abordado temáticas como fondos marinos del Maritorio Austral (Emergencias del Bentos), Bosque Subantártico (Raíz) y geología y paleontología regional (Tiempo Profundo). El rasgo distintivo del programa es el carácter horizontal del trabajo, donde el artista se integra como parte de un grupo junto a investigadores y estudiantes.