Inteligencia artificial, longevidad y suplementos con evidencia clínica marcarán las principales tendencias del próximo año, consolidando a la nutrición como una ciencia de precisión más que como una moda pasajera.
Diciembre de 2025. La forma de alimentarse atraviesa una transformación silenciosa pero profunda. Impulsada por la inteligencia artificial, el análisis de la microbiota y el monitoreo metabólico continuo, la nutrición avanza hacia enfoques personalizados que buscan comprender cómo responde cada organismo a los alimentos para mejorar salud, bienestar y longevidad.
Las cifras refuerzan este cambio. Chile presenta una de las tasas de obesidad más altas de la OCDE —con más del 30% de su población afectada—, mientras que en Estados Unidos el mercado de fármacos para bajar de peso supera los US$ 2.700 millones y podría alcanzar los US$ 80.000 millones hacia 2035. El foco global se ha desplazado a la salud metabólica y la prevención.
“La nutrición de precisión no es una dieta de moda; es un campo emergente con respaldo científico. Busca prevenir y tratar enfermedades crónicas considerando las características únicas de cada persona, desde su ADN hasta sus hábitos de vida”, explica Chris Pefaur, nutricionista de Nutrapharm.
2026: el año decisivo del bienestar personalizado
La convergencia entre ciencia, tecnología y conciencia individual marcará un punto de inflexión. Las nuevas tendencias responden a una búsqueda sostenida por vivir más y mejor, con pilares claros: evidencia clínica, sustentabilidad y equilibrio metabólico.
Suplementos con evidencia: una exigencia del nuevo consumidor
La suplementación basada en ciencia se consolidará como uno de los ejes del bienestar. En 2026, los consumidores demandarán productos con estudios clínicos, certificaciones de seguridad, trazabilidad y eficacia comprobada.
“Los suplementos con evidencia real serán protagonistas. Las personas buscan seguridad y resultados medibles”, señala Pefaur.
Ejemplos de este estándar incluyen:
- My OmegaRed, con una fórmula que combina omega 3 (EPA y DHA) y astaxantina antioxidante, orientada a la salud cardiovascular.
- Enfibra, que aporta fibra prebiótica asociada a la salud intestinal y al menor riesgo de enfermedades metabólicas.
- Momeria, formulado con nutrientes como fosfatidilserina, colina y Panax ginseng, enfocado en memoria, concentración y rendimiento cognitivo.
Un desafío científico y social
El avance de la nutrición de precisión inaugura una era donde tecnología, ciencia y decisiones informadas convergen. El reto para 2026 será integrar estos conocimientos en prácticas accesibles y sostenibles, fortaleciendo la prevención, la educación alimentaria y la toma de decisiones basada en evidencia.