Una nueva especie de pulpo del Océano Pacífico fue bautizada recientemente con el nombre del investigador chileno Javier Sellanes, académico de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte (UCN), en reconocimiento a su destacada trayectoria científica y su aporte al conocimiento de la biodiversidad marina.
El hallazgo corresponde a una nueva especie de la familia Megaleledonidae, descrita a partir de ejemplares recolectados en 2007 en las cercanías de la Isla Mocha, durante un crucero de investigación enfocado en el estudio de filtraciones de gas metano en el fondo marino. Este tipo de ambientes se caracteriza por albergar comunidades biológicas altamente diversas y poco exploradas.
El Dr. Sellanes participó directamente en la recolección del espécimen y en un estudio inicial que ya advertía la posibilidad de estar frente a una especie aún desconocida para la ciencia. Años más tarde, las investigadoras Cristian Ibáñez Carvajal y María Cecilia Pardo Gandarillas, de la Universidad Andrés Bello, profundizaron el análisis taxonómico y confirmaron que se trataba efectivamente de una nueva especie.
La dedicación de esta especie reconoce una carrera científica de alto impacto. Según destacan sus colegas, el Dr. Sellanes ha contribuido de manera significativa al estudio de los moluscos marinos en Chile, participando en la descripción de más de 25 nuevas especies para la ciencia, especialmente asociadas a ecosistemas profundos y ambientes extremos.
Al conocer la noticia, el académico expresó su sorpresa y emoción por el reconocimiento. “Cuando uno describe especies nuevas no se las autodedica poniéndole su nombre. Generalmente se usan referencias geográficas, características morfológicas o, como en este caso, se dedica a una persona. Que colegas te dediquen una nueva especie es un honor súper grande y un reconocimiento a la trayectoria”, señaló.
Este descubrimiento no solo pone en valor el trabajo de investigadores nacionales en biodiversidad marina, sino que también subraya la relevancia científica de los ecosistemas profundos del Pacífico suroriental, aún poco conocidos y fundamentales para comprender la vida en los océanos.
Fuente: The Clinic.