Equipo UNAB liderado por Dr. Rodolfo Paredes desarrolló implante biomédico basado en matriz extracelular de uretra bovina que elimina injertos autólogos de mucosa oral, reduciendo tiempo quirúrgico y complicaciones del sitio dador para tratar estrechez uretral que afecta 0,6% de población masculina con incidencia de 200-1.200 casos por 100 mil hombres. Dr. Eduardo Landerer recibió premio Puigvert al Mejor Trabajo de Investigación Clínica en CAU 2025 Panamá.
La estrechez uretral es una patología frecuente en hombres adultos, con alto impacto clínico y económico. A partir de los 55 años, tiene una mayor demanda de atenciones médicas, con síntomas que van desde molestias al orinar hasta la imposibilidad de poder hacerlo. La estrechez de la uretra se presenta en un 0,6% de la población y la incidencia se ha estimado en 200-1.200 casos por cada 100 mil hombres.
Injertos autólogos de mucosa oral: estándar actual
Hasta ahora, la solución más frecuente es tomar tejido del propio paciente, específicamente de la parte interna de la boca, para reconstruir la zona afectada. Sin embargo, estos procedimientos involucran personal médico adicional altamente capacitado y riesgo de complicaciones adicionales.
Pensando en cómo resolver este problema, un equipo de investigación de la Universidad Andrés Bello (UNAB) creó una tecnología llamada MAT-URO, la cual elimina la necesidad de injertos autólogos gracias a un biomaterial que sirve como soporte para que el propio cuerpo regenere el tejido afectado.
Matriz extracelular de uretra bovina como andamiaje
En la práctica, la solución de MAT-URO consiste en un dispositivo biomédico implantable basado en matriz extracelular derivada de uretra bovina. De acuerdo con el Dr. Rodolfo Paredes, uno de los investigadores del proyecto: “Los problemas médicos surgen cuando se produce una lesión en la uretra y el tejido cicatricial impide el flujo normal urinario, generando un problema en la micción. Si entregamos a las células humanas el andamiaje necesario a través de esta matriz, estamos facilitando la recuperación del tejido en la uretra”.
Las matrices extracelulares (ECM) son estructuras tridimensionales compuestas por colágeno, elastina, glicosaminoglicanos y factores de crecimiento que proporcionan soporte estructural y señales bioquímicas para adhesión, migración, proliferación y diferenciación celular. Al derivarse de tejido uretral específico, matriz bovina conserva arquitectura anatómica y señales moleculares relevantes para regeneración de tejido uretral humano mediante remodelación guiada.
Reducción de tiempo quirúrgico y complicaciones
Además, el Dr. Felipe Lillo, otro de los investigadores del proyecto, explica que con el uso de este modelo hay varias ventajas para las personas: “Este andamiaje biológico promueve la regeneración funcional de la zona, reduce complicaciones y tiempos quirúrgicos, y mantiene la estructura natural para una integración y recuperación óptimas”.
Equipo interdisciplinario UNAB-clínico
MAT-URO es una tecnología desarrollada en la Universidad Andrés Bello por un equipo de expertos liderado por el Dr. Rodolfo Paredes (Médico Veterinario y doctor en Ciencias Biomédicas), junto al Dr. Felipe Lillo (Médico Veterinario y doctor en Medicina Veterinaria) y los urólogos Dr. Eduardo Landerer (Clínica Indisa) y el Dr. Reinaldo Gómez junto a la Dra. Laura Velarde (Hospital del Trabajador).
Premio Puigvert en CAU 2025
El equipo ofrecerá al mercado de la salud esta solución que ha sido validada en modelos preclínicos, ofrece una opción escalable y estandarizada para mejorar resultados en los pacientes. La tecnología es única en el mundo, y recientemente, uno de los miembros del equipo, el Dr. Eduardo Landerer, fue distinguido a nivel internacional con el premio Puigvert al Mejor Trabajo de Investigación Clínica durante el Congreso de la Confederación Americana de Urología (CAU 2025), realizado en Panamá.
HUBTEC y programa GO!
En este recorrido, ha sido clave el rol de UNAB y de HUBTEC, centro de transferencia tecnológica que entrega apoyo a proyectos científicos chilenos que sean capaces de incidir en problemas globales de salud. Como parte del programa GO!, MAT-URO tuvo acceso a herramientas para madurar y acelerar el proyecto, vincularse con potenciales clientes y ampliar sus posibilidades de comercialización, tanto en Chile como en el extranjero.
“Para nosotros ha sido fundamental estar en este programa, ya que aprendimos, por ejemplo, sobre cómo patentar el spin off del proyecto, cómo levantar capital, crear empresas spin off y entender cómo funciona el ecosistema. Nos ayudó no sólo a contactar a personas adecuadas dentro de la cadena, sino que también a comprender cómo opera esa cadena”, comentó el Dr. Paredes.
Por su parte, Ignacio Merino, director ejecutivo de HUBTEC, valoró la innovación detrás de la iniciativa: “Este proyecto nació en un entorno universitario y hoy se encuentra en etapa de validación para dar el salto hacia su comercialización. Gracias al talento local, representa una de las soluciones más prometedoras para patologías urológicas que afectan a pacientes en todo el mundo”.
Desafío regulatorio y validación clínica
A futuro, uno de los grandes desafíos para MAT-URO es el reconocimiento regulatorio, ya que el dispositivo debe ser oficialmente catalogado para acceder a autorizaciones nacionales e internacionales. “Dimos un gran paso al validar el modelo en animales”, explicó la Dra. Velarde, “ahora la meta es hacerlo con humanos para comenzar con la comercialización”, complementó el Dr. Landerer.
El proceso implica cumplir normativas, someterse a evaluaciones y, probablemente, asociarse con un laboratorio o multinacional que cuente con las capacidades necesarias para comercializar y distribuir la tecnología a nivel global.
Plataforma escalable a otros tejidos
Y aunque el origen del proyecto está estrechamente ligado a la urología, por ser una necesidad médica relevante y expertise del equipo médico, el equipo ya visualiza un horizonte más amplio: “Si MAT-URO demuestra su eficacia y seguridad, podría convertirse en una plataforma de reconstrucción de tejidos aplicable a otros sistemas complejos del cuerpo humano, entre ellos, traumatología, sistemas cardiovasculares, etc. Si este modelo funciona bien para la recuperación de tejido uretral, tiene todo el potencial para escalar a otros tipos de tejido”, concluyó el Dr. Gómez.