“Regla marisquera”: Educación científica para conservar el mar chilote

Una innovadora herramienta educativa creada en el Archipiélago de Quinchao busca fortalecer la conservación marina a través del aprendizaje práctico y territorial, integrando ciencia, saber local y educación ambiental desde la infancia.

En el Archipiélago de Quinchao, en la Región de Los Lagos, comunidades indígenas y el Centro de Estudios y Conservación del Patrimonio Natural dieron vida a la “Regla Marisquera”, un material pedagógico diseñado para enseñar las tallas mínimas legales de extracción de 12 especies bentónicas clave del ecosistema marino chilote.

La herramienta fue lanzada en diciembre de 2025 en escuelas rurales de Isla Meulín y Isla Apiao, marcando el inicio de un proyecto que busca empoderar a las comunidades costeras a través del conocimiento científico aplicado y la educación ambiental en terreno.

Ciencia en las manos de niñas y niños

La iniciativa se desarrolló en coordinación con comunidades originarias locales y la mesa territorial Wapintu Quinchao, trascendiendo el aula para situar el aprendizaje directamente en el borde costero. Según explica Felipe Miranda, el objetivo es acercar contenidos científicos a estudiantes que viven en estrecha relación con el mar, comprendiendo no solo qué se debe medir, sino por qué respetar ciertas tallas mínimas.

“La regla permite explicar la relación entre tamaño, ciclo reproductivo y conservación de las especies”, señala Miranda, destacando el valor pedagógico de unir ciencia, territorio y prácticas tradicionales.

Aprender conservando

Durante una marisca educativa en los ancestrales corrales de pesca de piedra de Isla Apiao, estudiantes de la Escuela Rural de Ostricultura utilizaron la regla para medir locos, almejas y lapas. El profesor Camilo Letelier valoró la experiencia como una instancia clave para comprender el estado de los recursos y fomentar su uso responsable.

“El contacto directo con la biodiversidad permite que los estudiantes valoren su entorno y entiendan la importancia de cuidar estos recursos para el futuro”, explicó.

Biodiversidad en riesgo y respuesta educativa

Desde las comunidades indígenas, el diagnóstico es claro. Pedro Jara, presidente de la comunidad Cahuiño de Apiao, advierte una pérdida progresiva de especies nativas, asociada al impacto de actividades productivas intensivas en el territorio.

“Educar a las nuevas generaciones es fundamental para evitar la desaparición de nuestros mariscos”, señaló, destacando la regla marisquera como una herramienta concreta de protección biocultural.

Proyección territorial

El proyecto forma parte del programa Empoderando Quinchao y ha tenido una alta recepción comunitaria. La donación de reglas marisqueras para estudiantes de las escuelas rurales refuerza el compromiso local con la conservación.

Tras su implementación piloto en Meulín y Apiao, la iniciativa se expandirá desde marzo de 2026 a otros establecimientos educacionales de la comuna de Quinchao, con la proyección de replicarse en distintos territorios costeros del país.

Desde Chiloé, esta experiencia demuestra que la conservación marina se fortalece cuando el conocimiento científico dialoga con el saber local y se transmite de forma temprana, práctica y situada, sembrando una cultura de cuidado del mar en las nuevas generaciones.

🔗 Descarga la “Regla Marisquera de Quinchao” y conoce las tallas mínimas de extracción de 12 especies bentónicas en la biblioteca digital de CECPAN.

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