Influenza A(H3N2): Chile detecta circulación del subclado K y refuerza la vigilancia epidemiológica

El Ministerio de Salud confirmó la detección en Chile del subclado K del virus influenza A(H3N2), en el marco de los sistemas de vigilancia epidemiológica que monitorean de forma permanente la circulación de virus respiratorios en la población.

Según informó la autoridad sanitaria, este hallazgo ha motivado el reforzamiento del monitoreo virológico, con el objetivo de observar su comportamiento, distribución y posibles impactos en salud pública.

¿Qué es el subclado K de influenza A(H3N2)?

El subclado K corresponde a una variante genética del virus influenza A(H3N2). No se trata de un virus nuevo ni desconocido, ya que los virus de la influenza presentan mutaciones constantes a lo largo del tiempo, dando origen a distintas ramas o subclados.

En este caso, el subclado K es una evolución del virus estacional que circula a nivel mundial desde, al menos, agosto del año pasado, y su detección en Chile era un escenario esperado dentro de los sistemas de vigilancia global.

Vacunación: una herramienta clave de protección

Un elemento positivo en este contexto es que Chile cuenta con un esquema de vacunación contra la influenza ampliamente implementado, lo que ha contribuido a un descenso sostenido de los casos graves y hospitalizaciones asociadas a este virus.

De acuerdo con la información disponible y lo señalado por el MINSAL, la vacuna contra la influenza 2025 mantiene su efectividad para prevenir cuadros graves y complicaciones, protección que será reforzada con la formulación 2026, en línea con las actualizaciones anuales del virus.

Estrategia sanitaria y prevención

Actualmente, la estrategia sanitaria se centra en mantener la vigilancia activa, identificar oportunamente posibles casos asociados al subclado K y reforzar las acciones preventivas, especialmente en grupos de mayor riesgo que aún no han completado su vacunación.

Asimismo, se mantienen vigentes las medidas de autocuidado que han demostrado eficacia para reducir la transmisión de virus respiratorios:

  • Lavado frecuente de manos
  • Cubrirse al toser o estornudar
  • Evitar el contacto cercano con personas vulnerables cuando existen síntomas respiratorios
  • Informar oportunamente en contextos laborales donde haya contacto con población de riesgo

Ciencia y comunicación responsable

La detección de nuevas variantes forma parte del funcionamiento normal de los sistemas de vigilancia epidemiológica. Una comunicación clara, basada en evidencia y sin alarmismo es clave para que la población comprenda el contexto y adopte conductas de autocuidado informadas.

Felipe Díaz-Toro

Dr. en Epidemiología

Universidad Andrés Bello

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