Innovación chilena reduce polvo y mejora productividad agrícola desde los caminos

La gestión del polvo en caminos agrícolas se ha convertido en un factor clave para la sanidad vegetal, la calidad de la fruta y la eficiencia operativa en el agro chileno. En ese escenario, la empresa nacional SVCorp ha desarrollado una solución tecnológica que está impactando directamente en la productividad del sector: el Tratamiento Supresor de Polvo (TSP).

La agricultura es uno de los pilares económicos y territoriales de Chile, con altos estándares de exportación y crecientes exigencias ambientales. Frente a estos desafíos, SVCorp ha consolidado una propuesta basada en tecnología propia, innovación aplicada y sustentabilidad, orientada a mitigar la emisión de material particulado (MP) en caminos no pavimentados, generado por el tránsito de maquinaria agrícola y la acción del viento.

“Somos una empresa formada por profesionales chilenos, con tecnología desarrollada en el país y un fuerte compromiso con el entorno productivo”, explica Andrés Matas, gerente general de la compañía. “Nuestro objetivo es mejorar la productividad agrícola sin descuidar la protección ambiental ni la seguridad de los trabajadores”.

Cómo funciona el Tratamiento Supresor de Polvo

El TSP actúa formando una película estabilizadora sobre la superficie del camino, evitando que el polvo se levante y se deposite sobre hojas y frutos. Este control tiene efectos directos en la calidad comercial de la fruta, reduce la proliferación de plagas como la arañita roja y mejora las condiciones de visibilidad y seguridad en las faenas agrícolas.

“El impacto es medible: mejora la sanidad vegetal, el calibre del fruto y el rendimiento exportable. Todo ello se traduce en beneficios económicos concretos para el productor”, señala Matas.

Evidencia desde el campo

La efectividad del tratamiento se refleja en la experiencia de productores y encargados técnicos. Hugo Véliz, encargado de Logística General en Agroindustria Pinochet Fuenzalida (APFRUT), explica que “el polvo nos genera problemas de arañita roja. Con este tratamiento logramos eliminarla completamente. Se aplica una vez al año en la producción de cerezas y los resultados son claros”.

En tanto, el productor de arándanos Renato Solar destaca la estabilidad del sistema: “Lo usamos desde hace cuatro temporadas. En caminos sin pavimento el polvo afecta mucho la calidad del arándano. Desde que aplicamos el tratamiento, no hemos tenido polvo por cerca de tres meses. Se aplica una vez al año y los resultados han sido muy positivos”.

Ambos casos evidencian cómo la supresión de polvo protege la fruta de la contaminación, preserva su calidad comercial y contribuye a extender su vida útil en los mercados internacionales.

Eficiencia, agua y sustentabilidad

La aplicación del TSP se realiza mediante camiones aljibe con sistemas de aspersión especializados, que aseguran una distribución uniforme y controlada, sin afectar los cultivos. Mantener ambientes libres de polvo no solo beneficia a la fruta, sino que también prolonga la vida útil de la maquinaria agrícola, reduce costos de mantención y optimiza el uso del agua, un recurso crítico en la agricultura.

Entre sus principales ventajas se cuentan:

  • Mayor rendimiento por hectárea
  • Mejora del calibre y calidad de la fruta
  • Ahorro significativo de agua
  • Reducción de costos operacionales
  • Cumplimiento de exigencias ambientales

“Nuestra propuesta combina ciencia aplicada, tecnología y sustentabilidad. El agro chileno necesita soluciones que protejan su potencial productivo y fortalezcan su competitividad a largo plazo”, concluye Andrés Matas.

Con desarrollos como el Tratamiento Supresor de Polvo, la innovación chilena demuestra que los caminos rurales también pueden ser una plataforma para mejorar la ciencia agrícola, la eficiencia productiva y la sostenibilidad del sector.

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