Cada 4 de febrero, en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, el Hospital Clínico Magallanes releva su compromiso permanente con la prevención, el diagnóstico oportuno, el tratamiento integral y el acompañamiento continuo de las personas que enfrentan esta enfermedad en la región.
Desde Punta Arenas, el establecimiento se consolida como el polo oncológico más austral de Chile, garantizando atención especializada sin que las y los pacientes deban abandonar su territorio, un factor clave para el bienestar físico, emocional y social de quienes viven el proceso oncológico.
La jefa del Servicio de Oncología, la doctora Evelyn San Martín Meza, explicó que la realidad regional sigue una tendencia similar a la del país. “En Magallanes observamos un aumento progresivo de pacientes con cáncer, incluyendo personas cada vez más jóvenes, lo que refuerza la importancia de la prevención y la detección precoz”, señaló.
Actualmente, los tratamientos oncológicos en la región se desarrollan de manera coordinada e integral, incorporando radioterapia, quimioterapia y cirugías oncológicas, lo que permite abordar las distintas etapas de la enfermedad. “Los pacientes diagnosticados en etapas tempranas tienen mayores posibilidades de curación”, enfatizó la especialista.
Realidad regional y prevención
En Magallanes, los cánceres más frecuentes en mujeres corresponden a mama, cérvicouterino y colorrectal, mientras que en hombres predominan próstata, pulmón y colorrectal. La región presenta además una mayor incidencia de cáncer renal, ámbito donde los equipos de urología han tenido un rol especialmente activo.
La doctora San Martín recordó que menos del 10% de los cánceres son hereditarios, y que la mayoría se relaciona con factores multifactoriales como sedentarismo, obesidad y hábitos alimentarios poco saludables. “Mejorar la alimentación, fomentar la actividad física y mantener controles médicos regulares puede disminuir significativamente el riesgo”, indicó.
Un polo oncológico con enfoque integral
El Hospital Clínico Magallanes atiende a más de 400 pacientes al año en tratamientos de quimioterapia y radioterapia. En radioterapia, cada persona recibe entre 5 y 20 sesiones, mientras que en quimioterapia más de 800 pacientes utilizan anualmente los sillones de tratamiento.
El modelo regional se basa en un enfoque multidisciplinario, que integra oncología pediátrica, oncología médica, radioterapia, hematología-oncología y especialidades quirúrgicas, además del apoyo de nutrición, trabajo social, kinesiología y cuidados paliativos. “La idea es que el paciente reciba acompañamiento antes, durante y después del cáncer, con prehabilitación, tratamiento y rehabilitación”, subrayó la jefa del servicio.
Voces de pacientes y familias
El impacto del trabajo oncológico también se refleja en la experiencia de pacientes y familiares. Cintia Faúndez, hija de un paciente atendido en radioterapia, destacó la rapidez del proceso y el componente humano del equipo. “El apoyo y la empatía marcan una diferencia enorme, especialmente cuando se viene desde otra comuna”, comentó.
Desde la perspectiva de quienes viven el tratamiento, Jory Faúndez valoró el acceso regional a la atención oncológica. “Los viajes y los tratamientos son muy caros. Poder atenderme aquí ha sido fundamental para seguir adelante”, señaló, haciendo un llamado a realizar controles médicos a tiempo.
En la misma línea, José Héctor Martínez, paciente con cáncer de próstata, recalcó la importancia del diagnóstico oportuno. “Mi llamado es a revisarse y no esperar. Muchas veces uno llega tarde y la enfermedad ya está avanzada”, afirmó.
Un compromiso que trasciende la fecha
En este 4 de febrero, el Hospital Clínico Magallanes reafirma su rol como referente oncológico del extremo sur del país, combinando tecnología, equipos especializados y una mirada profundamente humana. La experiencia regional demuestra que enfrentar el cáncer no es solo un desafío médico, sino también un proceso de acompañamiento, educación y compromiso colectivo con la prevención y el cuidado oportuno de la salud.