Con la llegada de las altas temperaturas, aumenta también la presencia de insectos y arácnidos en distintas zonas del país. El resultado: más consultas por picaduras y reacciones cutáneas en servicios de urgencia. Según datos del Ministerio de Salud, estas atenciones se incrementan en más de un 25% durante el primer trimestre del año, fenómeno asociado tanto a insectos comunes como a la vigilancia de vectores como el mosquito Aedes aegypti en el norte y Rapa Nui.
Frente a este escenario, la prevención y el manejo adecuado de las picaduras son fundamentales para evitar complicaciones.
Prevención: la primera barrera
La químico farmacéutico Soledad Velásquez, de Farmacias Ahumada, subraya que la mayoría de las picaduras son leves, pero pueden agravarse si no se manejan correctamente.
“Lo más importante es anticiparse: usar ropa que cubra brazos y piernas, instalar mosquiteros y aplicar repelentes de forma adecuada reduce considerablemente el riesgo”, explica.
También recomienda que las personas con antecedentes de alergias severas coordinen previamente con su médico tratante antes de viajar o exponerse a zonas de mayor riesgo.
Repelentes: cómo elegir y aplicarlos correctamente
No todos los repelentes ofrecen la misma protección. Su eficacia depende de principios activos como:
- DEET
- Icaridina o Picaridina
- IR3535
Las autoridades sanitarias recomiendan que el repelente sea aplicado por un adulto, evitando ojos, boca y piel lesionada. Además:
- No debe utilizarse en lactantes menores de 2 meses.
- En niños pequeños se aconsejan concentraciones bajas y fórmulas como icaridina o IR3535.
- En menores, la concentración de DEET no debe superar el 30%.
- Siempre se debe leer la etiqueta y consultar al pediatra.
Un punto clave: el repelente debe aplicarse después del protector solar, esperando entre 20 y 25 minutos entre ambos productos.
En personas con piel sensible o dermatitis, se recomiendan fórmulas hipoalergénicas y evitar su uso sobre zonas irritadas.
¿Cuándo consultar en urgencia?
Las reacciones habituales incluyen enrojecimiento, picazón e inflamación local. Sin embargo, existen signos de alarma que requieren atención médica inmediata:
- Dificultad para respirar
- Sensación de cierre de garganta
- Inflamación de rostro, labios o lengua
- Urticaria generalizada
- Mareos, desmayos o taquicardia
Estos síntomas pueden indicar una reacción anafiláctica.
En el caso de la araña de rincón, cuya actividad es nocturna y domiciliaria, se debe sospechar si aparece una lesión con centro violáceo u oscuro. Ante esta señal, aplicar frío local y acudir de inmediato a un centro asistencial, ya que puede provocar necrosis cutánea o complicaciones sistémicas graves.
Qué hacer tras una picadura
Si la picadura ya ocurrió:
- Lavar la zona con agua y jabón neutro.
- Aplicar frío local para disminuir la inflamación.
- Evitar rascarse para prevenir infecciones.
No se recomienda automedicarse con antibióticos. El uso de antihistamínicos o corticoides tópicos debe realizarse bajo orientación profesional, considerando edad, dosis y posibles contraindicaciones.
Disfrutar del verano también implica informarse y actuar con responsabilidad. La prevención, el uso correcto de repelentes y la identificación temprana de síntomas graves pueden marcar la diferencia entre una molestia pasajera y una urgencia médica.