Médicos urgenciólogos recomiendan prevenir quemaduras por manipulación de fuegos artificiales y asadores, intoxicaciones alimentarias por ruptura de cadena de frío, golpes de calor por exposición solar prolongada y accidentes por consumo excesivo de alcohol que concentran consultas entre Navidad y Año Nuevo, impactando red asistencial con situaciones evitables.
En el marco de las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, la Sociedad Chilena de Medicina de Urgencia (SOCHIMU) alertó sobre el incremento sostenido de atenciones en los servicios de urgencia durante estas fechas, asociado principalmente a situaciones evitables como quemaduras, caídas, intoxicaciones alimentarias y conductas de riesgo vinculadas al consumo de alcohol
Contexto propicio para emergencias evitables
Según explican desde la entidad, las altas temperaturas, los cambios en los hábitos de alimentación y descanso, así como las reuniones familiares masivas generan un contexto propicio para este tipo de emergencias, impactando directamente en la red asistencial. Frente a ello, SOCHIMU entrega una serie de recomendaciones orientadas a prevenir accidentes y promover celebraciones responsables.
Prevención de golpes de calor y radiación UV
Uno de los principales llamados es a evitar la exposición prolongada al sol, especialmente durante actividades al aire libre. El uso de bloqueador solar, vestimenta adecuada y sombreros resulta clave para prevenir golpes de calor y complicaciones derivadas de la radiación ultravioleta, en particular en niños, niñas y personas mayores.
El golpe de calor representa emergencia médica potencialmente fatal cuando temperatura corporal supera 40°C, afectando función de órganos vitales. Poblaciones vulnerables (menores de 5 años, mayores de 65 años, personas con enfermedades crónicas) presentan menor capacidad de termorregulación, aumentando riesgo de descompensación durante olas de calor estivales.
Hidratación constante y reducción de aglomeraciones
Asimismo, los especialistas recalcan la importancia de mantener una hidratación constante, priorizando el consumo de agua durante el día, especialmente en jornadas de altas temperaturas o con mayor actividad física.
Otro punto relevante es reducir la exposición a aglomeraciones, especialmente en adultos mayores o personas con enfermedades crónicas, ya que estas situaciones pueden generar estrés y favorecer descompensaciones. Se recomienda, por ejemplo, optar por horarios menos concurridos para realizar compras o trámites.
Cadena de frío y consumo equilibrado
En cuanto a la alimentación, SOCHIMU enfatiza la necesidad de consumir alimentos frescos y bien conservados, evitando productos que hayan perdido la cadena de frío. Comprar en locales establecidos y respetar las temperaturas de almacenamiento permite disminuir significativamente el riesgo de intoxicaciones. Además, se aconseja evitar excesos en las comidas, manteniendo una alimentación equilibrada.
La ruptura de cadena de frío (mantenimiento continuo de alimentos a temperaturas inferiores a 4°C) permite proliferación de bacterias patógenas como Salmonella, Escherichia coli y Listeria monocytogenes, causantes de gastroenteritis agudas que durante verano se agravan por deshidratación asociada a altas temperaturas ambientales.
Alcohol: consumo moderado y cero conducción
Respecto del alcohol, el llamado es a un consumo moderado y responsable, evitando conducir o manipular elementos peligrosos. Si se va a beber, la recomendación es clara: entregar las llaves a una persona que no haya consumido alcohol.
El consumo excesivo de alcohol reduce capacidad de respuesta ante emergencias, aumenta riesgo de traumatismos por caídas, genera deshidratación que se potencia con calor ambiental y constituye principal factor de riesgo para accidentes de tránsito fatales durante fiestas de fin de año.
Protección de niños y niñas: fuegos artificiales y fuentes de calor
Finalmente, los médicos urgenciólogos llaman a extremar los cuidados con niños y niñas, manteniéndolos alejados de fuentes de calor como asadores, no usar ni manipular fuegos artificiales —los que anualmente son responsables de niños gravemente quemados—, mantenerse alejados de velas y sistemas eléctricos, además de supervisar el uso de luces y adornos navideños, los que deben contar con sus certificaciones para prevenir accidentes domésticos.
Los fuegos artificiales causan quemaduras de segundo y tercer grado, trauma ocular (incluyendo pérdida de visión), amputaciones traumáticas de dedos y trauma acústico. Niños menores de 10 años representan proporción desproporcionada de lesiones por manipulación inadecuada o accidentes con dispositivos defectuosos.
Llamado a celebraciones responsables
“Durante las fiestas de fin de año vemos un aumento importante de consultas por situaciones que se pueden prevenir con medidas simples. Celebrar con responsabilidad permite cuidar a las familias y también evitar una mayor presión sobre los servicios de urgencia, que se mantienen operativos las 24 horas para atender a quien lo necesite”, señaló la Dra. María José Marín Cortez, desde la Sociedad Chilena de Medicina de Urgencia.